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Tubes

TUBES





Biografia
Discografia
 

 
"Este álbum también podría ser el último. Si el nuevo disco no se vendiese... iNo more Tubes, finished, se acabó!", declaró Fee Waybill, cantante, portavoz y líder del grupo, una noche de 1980, durante una improvisada charla entre bastidores al término de uno de sus espectáculos. Era una de las más desastrosas giras jamás organizadas en España. El exabrupto de Waybill estaba justificado: sus Tubes habían producido hacía poco uno de los álbumes más logrados de la década actual, sin embargo no sólo no lograban "destacar", sino que además estaban a un paso de la separación forzada. Pero, ¿qué había pasado anteriormente?. Nacidos oficialmente en 1975, The Tubes procedían de la fusión de algunos miembros de dos bandas: Roger Steen, guitarrista, y Praire Prince, batería, de Reds, Whites and Blues; el guitarrista-compositor BillSpooner, el teclista Vince Welnick y el bajista Rick Anderson procedían de los Beans. Con el nombre de Radar Men From Uranus continuaron hasta que se les unieron Fee Waybill y Michael Cotten; después de ello decidieron rebautizarse como The Tubes. Todos ellos tenían una cultura universitaria y, un enfoque "culto", irónicamente profanador, del mundo del show-business; aunque esto los convirtió en una de las más grandes bandas en directo de todos los tiempos, también minó su potencial comercial en América. EI debut con la compañía A&M se remonta a 1975; 'The Tubes' fue producido nada menos que por el ex Blues Project, Al Kooper. El disco, dotado de una sugerente portada, una mano de mujer que desgarra la propia portada dejando entrever su contenido, contenía una agradable profanación de ciertas canciones de amor('Boy crazy'), una divertida denuncia de extendidas costumbre sadomasoquistas ('Mondo bondage') y también incluía el que se convertiría en el himno/símbolo de The Tubes, la hipercorrosiva 'White punks on dope', verdadera sátira de la aburrida vida del joven americano de buena familia ("...soy un dulce idiota drogado, mamá y papá viven en Hollywood, yo me ahorco apenas encuentre bastante cuerda..."), pero a pesar de todo sólo ofrecía una pálida idea de lo que The Tubes eran capaces de hacer. Ni siquiera un premio especial por su portada, concedido por la prensa especializada, les hizo justicia. El siguiente disco, 'Young and rich', adolecía del mismo inconveniente. A finales de ese mismo año entró en el grupo la bellísima Re Styles, nombre artístico de una joven actriz que había interpretado un pequeño papel en la "Montaña sagrada" de Jodorowsky. Ninguno de estos álbumes era capaz de reproducir el impacto visual de The Tubes en concierto. En efecto, era el escenario el verdadero altar de sacrificio donde The Tubes inmolaban la esencia del rock'n'roll para transformarlo en una experiencia audiovisual. No era que faltasen precedentes, los Mothers of Invention de Frank Zappa, Alice Cooper y The New York Dolls ya habían intentado aventuras parecidas, pero por primera vez la dimensión espectacular estaba sostenida por una cultura sólida. La mayoría de los componentes de la banda sabía sacar provecho de sus correspondientes estudios universitarios, como forma de controlar el conjunto del proyecto. Una docena de bailarinas conducidas por Re Styles, decenas de monitores de circuito cerrado, un escenario modificable con una serie de fondos diversos y la teatral presencia escénica de un líder mejor actor que cantante, hacían de cada espectáculo de The Tubes un happening durante el cual podía suceder de todo; así sucedió con el famoso "Streaker's ball", en el que el grupo prometió entrada libre a todos los que se presentaran desnudos en taquilla. Inútil decir que la censura interrumpió el show. Con una fama de grupo universitario por excelencia y a pesar del recelo de la compañía discográfica (también el tercer álbum, 'Now', de 1977, había resultado un fracaso) el grupo se encontraba entre la leyenda y la calle cuando tuvo el único golpe de suerte de su carrera: Rikki Farr, expromotor del conocido festival de la isla de Wight, tras haber visto al grupo en vivo se dio cuenta de que los enloquecidos espectáculos de The Tubes quizás eran demasiado corrosivos para la puritana América, pero que, en cambio, habrían resultado perfectos en Europa. "La gente enloquecerá, los haréis salir de madre, apareceréis en todos los periódicos; distorsionarán todo lo que digáis, seréis desterrados de la prensa, pero el público enloquecerá por vosotros...", éstas fueron las palabras proféticas de Farr. De hecho, todo se cumplió incluso en los más mínimos detalles; las salas de concierto se llenaban con la misma facilidad con que la prensa, escandalizada, llenaba las primeras páginas de los periódicos británicos y europeos en general. El espectáculo ya tenía dos años de antigüedad, y The Tubes comenzaban a aburrirse; era un show increíble para 1978, en Europa, pero hacía dos años que circulaba ya en los EUA. Fee Waybill, verdadero mutante del rock, se caracterizaba de una variedad impensable de personajes en el transcurso del concierto, cambiando trajes, posturas y modos de cantar; pero la apoteosis, el colmo de la diversión y de la ironía, se alcanzaba cuando Fee se vestía con las ropas de Johnny Bugger (una acertadísima parodia del 'punk (I was a punk before you were)') y cuando daba vida a Quay Lewd, héroe rock embadurnado que tomaba su nombre del estimulante más difundido en Estados Unidos, el Qualude. The Tubes se encontraban ante una encrucijada: seguir ejecutando las mismas canciones y aprovechándose de viejos trucos dejando de lado todas las nuevas ideas, o crear un espectáculo totalmente renovado que, sin embargo, habría requerido hacer un alto en un momento importante de su carrera. Eligieron el camino de enmedio y ofrecieron un espectáculo que se repartía lo poco que tuvieron tiempo de innovar y lo mejor del antiguo show. Mientras la gira europea se hallaba en plena evolución, Waybill se fracturó una pierna, lo que obligó a los demás componentes a anular el resto de la tournée; el grupo se dedicó entonces a la realización de un doble, bellísimo disco en directo grabado en Londres. 'What do you want from live' es sin duda el mejor testimonio que nos queda de The Tubes en la actualidad, a una década de distancia. Al año siguiente The Tubes volvieron a atravesar el océano para hacerse perdonar; 1979 señaló también la puesta a la venta de 'Remote control', álbum producido por Todd Rundgren, mago de la guitarra y de la mesa de mezclas, y como diría más tarde el mismo Waybill, "con el vicio de hacer sonar todos los discos como si fueran los suyos". 'Remote control' era un disco unificado por un solo hilo conductor: la influencia de la televisión sobre la sociedad estadounidense. Una vez más fue demasiado desprejuiciado para su país de origen y demasiado distante de la mentalidad y de los intereses de los europeos. Sus espectáculos eran increíblemente ingeniosos y geniales, pero también costosísimos y no estaban apoyados por la venta de discos. Estaban en un dilema: decidirde una vez por todas entre convertirse en un grupo de rock o en un grupo de teatro musical. The Tubes intentaron subrayar un poco menos el aspecto espectacular y mejorar el nivel artístico. Pero ya era demasiado tarde: las escasas ventas de 'Remote control' hicieron que la ARM abandonara al grupo. Así, le tocó el turno a EMI de confiar en los siete músicos (entretanto, Re Styles los había abandonado). Con 'The complete backward principle' The Tubes cambiaron de estilo.., pero no perdieron sus vicios. En esta ocasión acudieron a los famosos manuales estadounidenses del tipo "hágalo usted mismo", que enseñan a hacer cualquier cosa mediante su simple lectura, pero su actitud teatral no cambió. A decir verdad, la música era decididamente más accesible, con un rock mucho menos duro y un evidente toque de rhythm and blues, pero el éxito comercial por el que clamaba Fee, no llegó. Aunque The Tubes se camuflaron de hombres de negocios incluso en la portada, los textos, por lo general, eran demasiado agudos y corrosivos para gustar a los estadounidense; su música, por otra parte, estaba desfasada en Europa, donde en 1980 se produjo un marcado retorno a un sonido muy heavy, y la revancha del hard rock británico, que se inició precisamente por esos años. El grupo se hallaba a un paso de la disolución final: las ventas no prosperaban a pesar de que Waybill y Spooner se hallaban en su apogeo creativo. La conciencia de no lograr conseguir sus objetivos estaba agotando las energías restantes; los dos álbumes sucesivos quizá representen ejemplos a seguir de cómo hacer la música que el "sistema" quiere, parodiando sus dogmas, pero no se vendieron. Tanto 'Outside/Inside' como 'Love bomb' aciertan en la diana del sarcasmo, pero fallan en el aspecto sonoro; ambos son lúcidos ejemplos de lo que imponen las reglas del juego del negocio musical, pero al mismo tiempo no saben sujetarse a ellas. El sonido negro de los últimos Tubes es la última bofetada a un mundo que los aprecia pero que no quiere comprar sus discos. Así terminó el viaje de The Tubes; de vez en cuando se oye hablar de los "tubes" por separado. Algunos, como Fee Waybill y Prairie Prince, han colaborado como apreciados músicos de estudio en trabajos de otros artistas; otros, como Vince Welnick y Michael Cotten, sacaron provecho de sus estudios universitarios. No se tienen noticias oficiales de The Tubes desde 1984, pero sus seguidores no han perdido todavía la esperanza de verlos reaparecer algún día.

Pagina Oficial:   http://www.thetubes.com
 


Discografia:

1975- The Tubes  
1976- Young & Rich
1977- Now  
1978- What Do You Want from Live 
1979- Remote Control 
1981- The Completion Backward Principle 
1983- Outside Inside  
1985- Love Bomb 
1996- Genius of America 
2000- Tubes World Tour 2001