HISTORIAS DE ROCK
Biografias Y Discografias De Musica Rock

Triana

TRIANA



 

BIOGRAFIA

DISCOGRAFIA




Triana fue un conjunto que formaron en 1974 Jesús de la Rosa (compositor, voz, teclados), Eduardo Rodríguez Rodway (guitarra) y Juan José Palacios «Tele» (batería y percusionista). Apareció cuando el movimiento underground y progresista ya empezaba a desaparecer y se iniciaba el rock con raíces. El grupo adecuado en el momento adecuado.

Jesús (nacido en Sevilla en 1948) empezó su carrera musical en 1969 como componente del conjunto Nuevos Tiempos, siguió por Los Cray's y fue a parar a Tabaca, donde encontró a otro sevillano, Eduardo.

Éste, nacido en 1945, había comenzado con Los Flexos, estuvo en Los Payos (donde logró el gran éxito veraniego 'María Isabel') y formó Tabaca.

Uno de sus compañeros de éxito en Los Payos fue Tele (nacido en El Puerto de Santa María en 1944), que también había estado en numerosos grupos: Jerry's, Sombras, Soñadores, Gong, Gazpacho.

Su primer single fue 'Bulerías 5 x 8' (también llamado 'Recuerdos de una noche'), al que siguió su primer elepé, 'El patio' (1975), cuyas canciones ('Abre la puerta', 'Sé de un lugar', 'En el lago') son los firmes cimientos sobre los que se asienta la fama de Triana. El siguiente elepé, 'Hijos del agobio' (1977), supone la confirmación de Triana. Y mientras en el mundo triunfan el punk y la new wave, en España triunfa Triana y su fusión de rock, andalucismo y ritmos hispanos.

Sus siguientes elepés, 'Sombra y luz' (1979), 'Un encuentro' (1980), el recopilatorio 'Quinto aniversario' (1980), 'Triana' (1981), 'Llegó el día' (1993), hacen de Triana uno de los grupos más vendedores de la época. La tragedia llegó el 14 de octubre de 1983 con el accidente de coche que acabó con la vida de Jesús de la Rosa, lo que significó el fin de Triana, aunque no el final de sus discos.

Con material ya grabado por Jesús se editó el elepé póstumo 'Tengo que marchar' (1985), que sí fue el último. Eduardo editó en solitario 'Velo de amor' (1986) y 'Noche y día' (1987), que siguieron en la línea de Triana pero no consiguieron revalidar el impacto del grupo, ni tampoco sus ventas.


DISCOGRAFIA


  1975- El Patio

  1977- Hijos del Agobio
1979- Sombra y Luz
1980- Un Encuentro
1981- Triana
1983- Llegó el Día
1989- En Directo
1997- Un Jardín Eléctrico
1998- En Libertad
2007- Un Camino por Andar


 




1975- El Patio

Puntuacion: 9
Estilos: Rock Progresivo, Rock Andaluz

   Para escuchar el disco dale al play





 
Redoblan la guitarra flamenca y el piano sobre un amenazante paisaje de sintetizadores hasta que cuatro poderosos golpes de batería lo ponen todo en su sitio. Escuchamos entonces un extraño y hermoso preludio instrumental hacia lo desconocido. Vibra el gong. La apasionada voz de Jesús de la Rosa canta, grita, aúlla: “Yo quise subir al cielo para ver / y bajar hasta el infierno para comprender…”. Acabamos de entrar en “El Patio” (Gong-Movieplay, 1975). A partir de ahora todo es posible.

“Abre la puerta, niña, / que el día va a comenzar…”. ¿Quién nos iba a decir que el compás por bulerías podía ser un vehículo idóneo para una explosión de rock progresivo? ¿Quién, en aquellos primeros años de la década de los 70, podía haber profetizado algo así?. El sonido de Triana fluye con tanta coherencia y naturalidad que da la sensación de que el flamenco-rock ha existido siempre. No es sólo la batería de Tele, ese prodigio, con su flamenquísima cadencia y una pegada demoledora, es también el diálogo (toda una revelación) entre la guitarra flamenca de Eduardo Rodríguez y los teclados “pinkfloydianos” de Jesús de la Rosa.

Es Jesús de la Rosa, su voz, que es como la de un muecín remoto que nos llama al rezo y a la introspección. Es, colmo de los colmos, la guitarra eléctrica del invitado Antonio Pérez, cuyo vibrante solo pone fin, justo después de una intervención de Tele para la historia, a esa auténtica avenida entre dos mundos que es “Abre la puerta”.

“Sé de un lugar” casi podría pasar por un aria operística. Las bellísimas texturas que crean los teclados de De la Rosa arropan a la perfección unos textos que hablan de paraísos terrenales y amores febriles. “Todo es de color”, idiosincrática versión del tema de Lole y Manuel, hipnotiza como un cálido mantra, y en “Luminosa mañana” descubrimos al De la Rosa más rockero.

Pero es tras la hermosa “Diálogo”, con una letra de reminiscencias lorquianas, cuando llega la apoteosis de “El Patio”. En “En el lago” todas las bondades del sonido del grupo confluyen en torno a la melodía más lograda del disco. El resultado es un himno de esos que en los conciertos se corean mechero en mano. Además, no hay que pasar por alto el potencial alegórico de una letra que, en pleno 1975, habla de probar nuevas experiencias y de bucólicos edenes donde hombres y mujeres conviven en libertad.

Para finalizar, la evocadora “Recuerdos de una noche”, unas bulerías 5x8 que alternan con un ritmo ternario con cierto aire a fandango. Con “El Patio” el rock español se deshace de todos sus complejos y empieza a mirar cara a cara a los grandes.

1.- Abre la puerta
2.- Sé de un lugar
3.- Todo es de color
4.- Luminosa mañana
5.- Diálogo
6.- En el lago
7.- Recuerdos de una noche

Jesús de la Rosa– voz y teclados
J. J. Palacios "Tele"– batería y percusión
Eduardo Rodríguez– guitarra
Manolo Rosa– bajo
Antonio García de Diego– guitarra


 




1977- Hijos Del Agobio

Puntuacion: 9
Estilos: Rock Progresivo, Rock Andaluz

   Para escuchar el disco dale al play





"Hijos del Agobio” (Gong-Movieplay, 1977) es un disco que toma partido. Si en “El Patio” (Gong-Movieplay, 1975) las letras presentaban metáforas veladas sobre la libertad, en todas sus vertientes, aquí las alegorías dejan paso a un lenguaje directo y valiente. Aquí a las cosas se les llama por su nombre. Como muestra, un botón: “Se oye un rumor por las esquinas / que anuncia que va a llegar / el día en que todos los hombres / juntos podrán caminar” o “Queremos elegir, sin que nadie diga más / el rumbo que lleva a la orilla de la libertad”.

La otra gran diferencia respecto a “El Patio” es la cuidada producción, minuciosa en extremo, que explota al máximo las cualidades del sonido del grupo. Además, podemos decir que “Hijos del Agobio” es un disco conceptual. El concepto, si me lo permiten, no sería otro que el cabreo ante la situación en la se vio inmerso el estado tras la muerte del dictador. Las canciones de “Hijos del Agobio” rezuman furia, indignación, son combativas, indómitas.

Pero vayamos paso a paso. Musicalmente hablando, Triana nunca estuvo tan cerca de King Crimson. La sombra de Robert Fripp planea sobre casi todas las intervenciones de Antonio Pérez. Canciones como “Ya está bien” o “Necesito” podrían ser la versión “trianera” de la célebre “21st century schizoid man”.

Jesús de la Rosa se reafirma aquí como uno de los vocalistas más fascinantes que ha dado la música andaluza. No se pierdan su sobrecogedor lamento cósmico en “Sentimiento de amor”, un eco escalofriante que llega desde muy lejos, desde muy alto. Es asombroso cómo resplandece esta música. Muy destacable es también “Recuerdos de Triana”, brillante continuación del solo por bulerías con el que Tele nos dejó boquiabiertos en “Abre la puerta”. Como pasa con otros grandes solos de batería, aquí Tele consigue sonar melódico con el menos melódico de los instrumentos. Sorprende la contundencia africana que adquieren en sus manos las síncopas flamencas. Max Roach lo habría flipado.

La cumbre melódica del disco es, sin duda, “Sr. Troncoso”, un emocionante retrato de un paria anónimo, uno de esos populares “gorrillas” tan típicamente sevillanos que, circunstancias de la vida, terminó haciéndose compadre del grupo, según confesó en una entrevista el propio De la Rosa. Se trata de una bellísima abstracción del latido monótono del fandango, cante cuya característica crudeza es aquí hábilmente reemplazada por un delicado lirismo.

Tampoco debemos olvidarnos de “Del crepúsculo lento nacerá el rocío”, optimista epílogo en el que Eduardo Rodríguez se destapa como un cantante de gran personalidad, y en el que el grupo vuelve a exprimir las posibilidades de unos de sus inventos más destacados: las bulerías-progresivas.

1.- Hijos del agobio
2.- Rumor
3.- Sentimiento de amor
4.- Recuerdos de Triana
5.- Ya está bien
6.- Necesito
7.- Sr. Troncoso
8.- Del crepúsculo lento nacerá el rocío

Jesús de la Rosa- voz, teclados, guitarra
J. J. Palacios "Tele"- batería,percusión,moog
Eduardo Rodríguez- guitarra, voz
Antonio García de Diego- guitarra
Manolo Rosa- bajo, guitarra
Enrique Carmona- guitarra
Miguel Ángel Iglesias- voces