HISTORIAS DE ROCK
Biografias Y Discografias De Musica Rock

Queensryche


 

BIOGRAFIA

DISCOGRAFIA


 
Eran Chris DeGarmo y Michael Wilton unos adolescentes, colegas del instituto y de unas cuantas bandas amateur desde 1978. El dúo de guitarristas, con un back-ground construido a base de destrozar clásicos del heavy metal (AC/DC, Judas Priest y Scorpions eran sus favoritos) en bandas como Joker o Crossfire, decidieron crear un proyecto serio, capaz de interpretar su propio material. Para ello reclutaron a sus compañeros de instituto Eddie Jackson (bajo) y Scott Rockenfield (batería), con quienes empezaron a componer algunos temas. Moviéndose como The Mob tocaron de vez en cuando en alguna fiesta, cambiando continuamente de cantante; hasta que toparon con Geoff Tate, quien ya contaba en su haber con experiencia en varias bandas (Tyrant y The Myth), a quien propusieron enrolarse en sus filas. Su aceptación en la banda cerró el círculo, sellando una amistad aún vigente y una formación que tendría una continuidad de más de quince años.

Tras una serie de jams con el fin de ver qué salía de todo aquéllo, la chispa saltó, haciendo que el proyecto fuese tomando cuerpo a medida que los ensayos se sucedían. De forma consciente toman la arriesgada decisión de evitar el circuito local de salas, pasando de actuar en directo, y concentrarse en escribir y perfeccionar su propio material. Con ese objetivo en mente se recluyen durante un año en 'La Mazmorra', el estudio de grabación que, por entonces, tenía ubicado en el sótano de su casa Scott Rockenfield. Al año siguiente, en 1982, graban una maqueta de cuatro temas en los Triad Studios de Redmond. A través de Todd, el hermano mayor de Scott, ésta llega a manos de Kim y Diana Harris, el matrimonio propietario de Easy Street Records, una tienda de discos local que monopolizaba la escena hard y heavy de la ciudad.

Viendo el potencial de la banda, la pareja no duda en ofrecerse a ejercer de managers de los chavales. La banda, sin otra oferta a la vista, acepta las condiciones de los empresarios, y todos y cada uno de ellos abandona sus trabajos eventuales. Al mismo tiempo, llega a sus oídos que circula por ahí una banda también denominada The Mob, viéndose obligados a rebautizarse como Queensryche, en clara referencia a su tema estrella 'Queen of the Reich'. En mayo de ese mismo año la banda edita de forma autoproducida su debut en vinilo, el EP 'Queen of the Reich' a través de su propio sello dis- cográfico, 206 Records (dicho número es el código telefónico del área de Seattle).

Los temas del disco beben de la influencia de Iron Maiden, Rush y Judas Priest, pero poseen un sonido personal, con una gran labor de guitarras dobladas y una velocidad más propia del power metal que del progresivo (a excepción del tema de cierre). Un debut notable que contiene dos de sus himnos por antonomasia: 'Queen of the Reich' y 'The Lady Wore Black'. En noviembre, los Harris emprenden un viaje que les lleva a Inglaterra, concretamente a las oficinas de Kerrang Magazine. Allí entregan una copia del EP al periodista Paul Suter, quien lleva a cabo una importante labor de difusión en las páginas de la revista. Fue tal el énfasis de Suter para con los norteamericanos, que muchos de sus compatriotas ingleses pensaron que la banda era realmente del Reino Unido.

El matrimonio Harris, una vez de vuelta a su base de operaciones, recorre una por una todas las emisoras de radio de la zona a fin de promocionar el debut de sus protegidos. La respuesta no se hizo esperar demasiado tiempo, y al cabo de unas semanas todas las grandes estaciones radiaban los temas, mostrando un apoyo incondicional hacia la banda. Ante tan entusiastas reacciones, el promotor de conciertos John Bauer invita a la banda a abrir unos conciertos en un par de ciudades. Por fin se les daba la oportunidad de presentar en buenas condiciones su material en vivo. Su presentación sería, la primera noche, en la sala Paramount de Portland, Oregón, abriendo para Zebra; al día siguiente, el Paramount Theater de Seattle sería testigo de la histórica segunda descarga de Queensryche.

Si el interés hacia el grupo ya era destacable, aquél se acentuó ante la técnica y el buen hacer mostrados en aquellos shows. El boca-oreja hace correr la voz, posibilitando que las ventas del EP alcancen las 60.000 copias. Esta capacidad potencial de venta atrajo la atención de varias compañías discográficas, llevándose el gato al agua finalmente EMI America Records, con quienes firman un contrato en agosto de 1983 comprometiéndose a entregar siete discos. El primer paso de la compañía consiste en reeditar el EP y en facturar un clip de 'Queen of the Reich', que por su ambientación, su imaginería a lo 'Star Wars' y la cutrez de sus efectos especiales posee un encanto incuestionable, y quien lo vio por entonces aún lo recuerda con cariño.

En pleno 1984 la banda, con nuevo material ya listo, se traslada a los míticos Abbey Road Studios de Londres a fin de grabar su primer larga duración, 'The Warning'. El productor escogido para la ocasión fue el reputado James Guthrie, famoso por sus trabajos con Pink Floyd (suyo es el nombre que firma la producción de 'The Wall', por ejemplo). En ese mismo disco también había trabajado el fenecido Michael Kamen, compositor de bandas sonoras a tiempo completo y arreglista orquestal en sus ratos libres, quien realizó su labor en dos de los temas más épicos del disco. Merece reseñar que con este disco vió la luz el logo del grupo, una especie de tridente denominado 'triryche', y que según algunos fans está basado en un símbolo que aparecía en el episodio 'Mirror Mirror' de la mítica serie Star Trek.

En esta segunda entrega los temas suenan más conjuntados, con una mayor soltura en los desarrollos instrumentales y un tono épico que impregna varios de los cortes (sólo hay que escuchar 'En Forcé', 'Before the Storm' o 'Roads to Madness' para convencerse de ello). A pesar de que el clasicismo se adueña del conjunto, también hay lugar para la innovación, concentrándose en 'NM 156', una composición muy heavy que juguetea con la electrónica y los términos futuristas. Entre mis preferidas: 'Deliverance', 'No Sanctuary' y 'Child of Fire', una canción cargada de dramatismo que nos vuelve a regalar los imponentes agudos de Geoff Tate. El éxito de este trabajo les llevó a realizar un mini-tour como cabezas de cartel por Japón ese mismo verano, aprovechando la ocasión para grabar un concierto en Tokyo que al poco sera editado en vídeo.

A su vuelta de la Tierra del Sol Naciente, se embarcan junto a la banda de Ronnie James Dio por Europa. De regreso a Estados Unidos apoyan el tramo invernal de la gira de Kiss, y más tarde, a principios de 1985, abren siete shows para Iron Maiden en el Radio City Music Hall de New York City. Tras un descanso, preparan los temas para su siguiente disco, 'Rage for Order', Ia experimentación llevada a cabo, el cambio radical de imagen, y el concepto alrededor del que orbitan los temas lo convierten, según Geoff Tate, en el primer trabajo representativo de lo que Queensryche quería ofrecer desde un principio. Para la producción escogieron a Neil Kemon (en su curriculum consta ¡'Unleashed in the East' de Judas Priest!), grabando primero en un almacén abandonado de Bellevue con la unidad portátil Le Mobile Remote Studio, para acto seguido marchar a los Mushroom Studios de Vancouver y completar allí el disco.

Los temas, que conjugan desde ritmos funkies a sintetizadores y guitarras afiladas, pecan de una indefinición estilística que puede provocar una desorientación mayúscula en el oyente más conservador. Por ejemplo, la versión que hacen de 'Gonna Get Cióse to You' de Lisa Dal Bello, una artista de la escena disco, es lo opuesto a lo que mandan los cánones del hard y heavy; lo que no impidió que fuese editado como single de presentación. Temas adelantados a su tiempo como 'I Dream in Infrared', 'The Killing Words' o 'I Will Remember', de formas menos radicales, no hubiesen desentonado en su célebre álbum 'Empire'. Aún así, siendo un disco de rupturas formales, me parece que deja a medias algunos temas (el más evidente me resulta 'Surgical Strike'), despojándolos de un desarrollo instrumental más elaborado.

El incremento de ventas respecto a su segunda referencia se hace patente en su escalada en las listas de ventas, alcanzando una honrosa posición n° 47. La presentación en vivo les embarca en una gira estadounidense secundando primero a AC/DC, y luego a Ozzy Osbourne, y más tarde, en otoño del 86 abriendo para Bon Jovi en su tour europeo. La posición de privilegio que por entonces vivían los de Jersey les permite ser vistos por audiencias multitudinarias, a pesar de que el público, más afín a la radio-fórmula, se encuentra muy alejado de su propuesta. Es en octubre, en mitad de esta gira con Sambora & Co., cuando las relaciones de management con los Harris llegan a un punto insostenible, provocando que la banda llegue a plantearse tirar la toalla.

No cabía otra salida: había que despedir a la pareja al precio que fuera, aunque ello comportase destinar mucho tiempo y esfuerzo en supervisar asuntos extramusicales, sobretodo económicos y legales. Aquellos momentos, recuerdan los miembros de Quennsryche, fueron de los más críticos que han tenido que vivir desde sus inicios; aunque gracias al buen hacer de DeGarmo en los negocios pudieron salir del paso. Estos contratiempos cesan al año siguiente, cuando entran a formar parte de la plantilla de la agencia Q Prime Management, que cuentan en su cartera con bandas consagradas como Metallica, Def Leppard y Dokken. Al regreso de la gira con Bon Jovi, actúan en New York City en el Fantastic Lamour's Show en febrero de 1987 y comienzan a preparar nuevo material durante la primavera y el verano siguientes.

Con los temas a punto entran a grabar en los Liberty Studios de Pennsylvania y en los Le Studi Morin Heights de Montreal, con mezcla final en el Wisselord Studio de Holanda. Para la producción habían pensado en Neil Kemon, pero Q Prime, que había tenido problemas con él mientras produjo a Dokken, les sugirió a Peter Collins. A pesar de la reticencia inicial, acabaron cediendo a la recomendación de su oficina de management. Finalmente, a principios de 1988 sale a la venta 'Operation: Mindcrime', su trabajo más ambicioso hasta la fecha, recuperando el espíritu de las viejas obras conceptuales que hicieron célebres The Who y Pink Floyd durante la década de los 70. Opera-rock de fin de siglo con ingredientes de crítica social, haciendo hincapié en los aspectos más sórdidos de la economía, la política y la religión occidentales.

Con semejantes credenciales hubo quien alzó la voz denominándoles "la banda del hombre pensante", un apelativo que, personalmente, considero que peca de una excesiva pedantería, y que, transcurrido el tiempo, a la banda le ha acabado por no hacer mucha gracia. Con una producción exquisita, arreglos de nuevo a cargo de Michael Kamen, y una propuesta, aunque no novedosa, sí fresca, el disco les abrió las puertas al mainstream, vendiendo un millón de copias, manteniéndose durante un año entero en las listas de ventas, y siendo nominados a un premio Grammy. El apoyo de la prensa desde el principio fue unánime: nos encontramos ante una obra maestra en toda regla.

El hilo conductor del disco es la relación que se establece entre tres personajes: el Dr. X, que ansia imponer un nuevo orden mundial a través de la violencia, Nikki, un yonki utilizado como instrumento criminal, y Mary, una ex-prostituta convertida a monja que apoyará, física y moralmente, al drogadicto asesino. Los cortes más rockeros se concentran en la cara A del disco, con clásicos inmortales como 'Revolution Calling', 'Operation:Mindcrime', 'Speak' o 'Spreading the Disease'; aunque 'The Needle Lies', con su melodía 100% lron Maiden, no le va a la zaga desde la cara B. Los medios tiempos 'Breaking the Silence', 'I don't Believe in Love' y 'Eyes of the Stranger', más edulcorados, no desmerecen en absoluto; aunque, a mi gusto, el tema estrella es 'Suite Sister Mary', una espectacular mini-ópera de diez minutos con dueto vocal incluido, que posee unos coros en latín propios de filmes de terror como 'La Profecía'.

En el apartado de las colaboraciones merece destacar a Pamela Moore en el papel de Mary. La banda entró en contacto con ella tras oír su voz en el jingle de un anuncio, iniciándose una colaboración que a día de hoy aún perdura. Desde entonces, Pamela ha compartido escenario con Paul Rodgers, y lleva tiempo rumoreándose que está preparando un proyecto top secret junto a Brian Johnson (¿tal vez una ópera-rock?). Su elección no fue sencilla, barajándose los nombres de Lisa Dal Bello y Clare Torey, conocida por su colaboración en el 'Dark Side of the Moon' de Pink Floyd. Entre el fandom hay quien considera 'Operation: Mindcrime' la cúspide creativa de la banda, y en muchos foros de internet todavía es motivo de debate gracias a los entresijos que esconde su trama; siendo la cuestión "quién mató a Mary" la que ha despertado las mentes más calenturientas.

Geoff Tate, enterado de la expectación entre los fans por saber qué era de Mary, no ha dudado durante algunos shows en hacer chistes sobre el asunto, como en la ocasión en que increpó a la audiencia con un "¿murió jugando con juguetes de plástico vibratorios?". Para que luego digan que todo en estos chicos es corrección... La gira de presentación se inició apoyando a Def Leppard en su tramo estadounidense, para a continuación saltar a Europa abriendo para Metallica. Gran parte de los fans de Hetfield & Co. no vieron con buenos ojos que una banda como Queensryche abriese para sus ídolos, obsequiándoles con insultos y lluvias de salivazos. A pesar de la diferencia de trato recibido por parte de los fans de los Leppard y Metallica, ambas audiencias seguían sin estar preparadas para el material de Queensryche; en cambio, su posterior estancia en Japón encabezando sus recitales fue del agrado de la banda, que vio cómo el público asistente conocía a la perfección su repertorio.

Lo mismo sucedió a su vuelta a América en varias fechas por California, donde también eran los encargados de cerrar la velada. El abandono de la posición de teloneros tuvo que ver con el impulso que habían experimentando las ventas a fuerza de sus constantes apariciones en la prensa musical, que cubría todos y cada uno de sus movimientos alrededor del globo. 'Operation: Mindcrime', el artefacto al que habían consagrado los últimos meses, merecía una cobertura en directo a gran escala que no pudieron llevar a cabo yendo de banda supporting, por lo que cuando se les presentó la oportunidad de ofrecer algunos shows completos dedicaron una hora a interpretar de forma íntegra el disco.

Meses antes de ver editado el disco, declaraciones a los medios por parte de Geoff Tate apuntaban a la negativa de realizar algún videoclip; pero el éxito que estaban cosechando tenía visos de un mayor alcance, así que la compañía insta a que se ruede un vídeo conceptual del tema 'Eyes of the Stranger'. A los pocos meses ve la luz 'Video: Mindcrime', una recopilación de promos grabados para la ocasión que supuso un tremendo éxito de ventas. Tras una extenuante gira es hora de volver el grabar. El listón se lo habían colocado muy alto, y aunque la presión por todos los frentes era muy elevada, Tate y DeGarmo, las cabezas visibles de la banda en cuanto a composición, se destapan con un material totalmente diferente al incluido en su obra anterior.

Lejos de desear convertirse en estrellas, crean 'Empire', a mi parecer, su obra maestra. Una nueva vuelta de tuerca al metal finisecular, que supone su disco más imperecedero. Un clásico atemporal que, si hay justicia, será reconocido como debe. Es difícil destacar un tema por encima de otro cuando las once gemas brillan con la misma intensidad. Desde la apertura con 'Best I Can' al 'Anybody Listening?' que lo cierra, el repertorio ofrece maravillas sin cesar. ¿Cómo decantarse por 'The Thin Line', con ese climax final de guitarras, cuando justo después 'Jet City Woman' te eriza la nuca? ¿O cómo rendirse exclusivamente ante 'Silent Lucidity' si después 'Anybody Listening?' te golpea bajo con la misma fuerza? Imposible.

El disco, que en un principio iba a titularse 'Queensryche 5' -dado el giro que suponía para su música-, se comenzó a grabar en la primavera de 1990 en los Vancouver Studios, contando, de nuevo, con Peter Collins a la producción. La expectación de los fans era tan grande que en la primera semana despachan medio millón de ejemplares, cantidad que ha acabado sumando hasta cuatro millones con el paso de los años. Colocado en las primeras posiciones del Top Ten americano e inglés, el disco les brinda la oportunidad de poder girar como cabezas de cartel por todo el mundo, iniciando a finales de 1990 el 'Buildig Empires Tour', que se prolongaría durante más de dieciocho meses.

Durante los altos del camino aprovechan para participar en las ediciones del Rock in Rio y del Monsters of Rock de Donnington en 1991, y grabar un set acústico para la MTV en 1992. La cobertura que el canal les dispensa es constante, gracias a lo cual obtienen el "Viewer's Choice Award" (un premio otorgado por el público) en los MTV Awards por el clip de 'Silent Lucidity'. Pero lo más grande aún estaba por llegar. Su sueño de poder interpretar en directo 'Operation: Mindcrime' de cabo a rabo se ve cumplido cada noche de la gira, dedicando una hora de su extenso set-list a contar la historia de Nikki, Mary y el Dr.X. Con el fin de inmortalizar este evento, los días 10 y 12 de mayo de 1991 se filman sus actuaciones en Madison (Milwauke) y LaCrosse (Wisconsin), editándose ese mismo otoño 'Operation: LIVEcrime', un box-set de edición limitada a 10.000 copias, en el que se recoge la plasmación en vivo de su álbum conceptual por excelencia.

Su promesa de sacar a la luz nuevo material a finales de 1992 se ve truncada ante la indefinición de la nueva dirección que seguirían los temas. Para saciar el hambre de los fans, en 1993 contribuyen en la banda sonora del film "Last Action Hero" con el tema 'Real World', un composición escrita a medias con su amigo Michael Kamen. Dicha contribución al mundo del cine no es la única. Un par de años antes incluyeron el tema 'Last Time in Paris' (un descarte de 'Empire') en el soundtrack de "Ford Fairlane". 'Promised Land', su sexta obra de estudio, se gesta en un ambiente de distanciamiento entre los miembros del grupo (lo que, en palabras del propio Tate, revela la disfuncionalidad interna de la banda; comentario que le valió la reprimenda de sus compañeros a través de un foro de internet).

La convivencia impuesta por las largas giras había acabado afectando a su relación, por lo que toman la decisión de retirarse a el "Leño Grande", una cabaña sita en un lugar remoto de las Islas San juan, al norte de Seattle, con el fin de que las cosas vuelvan a su cauce. Por fortuna, todos estos gastos se acaban cubriendo merced al éxito del álbum, que a la semana de su edición entra directamente en la tercera posición dentro de los charts americanos (la mejor entrada de su carrera), finalizando su periplo comercial con la calificación de doble platino. El repertorio bascula entre temas rockeros como 'Damaged' y My Global Mind' a piezas de orfebrería fina como las estremecedoras 'Lady Jane', 'Out of Mind' o 'Someone Else?', dejando espacio para experimentos del calibre de 'Promised Land' o 'Disconnected'; completando una trilogía ('Operation:Mindcrime', 'Empire' y 'Promised Land') difícil de igualar. Fundamentales.

Un par de años más tarde se pone a la venta 'Promise Land, an Interactive Adventure', un curioso CD-Rom interactivo compuesto de dos discos. En el primero se incluyen una serie de documentales filmados durante la grabación de 'Promised Land', con entrevistas a los miembros de la banda y material de interés sólo para los más fanáticos; el segundo es un videojuego en 3D dividido en cinco mundos -cada uno correspondiente a un miembro de la banda- en el que deben solucionarse una serie de puzzles hasta llegar al objetivo, donde se nos obsequia con un tema inédito, 'Two Mile High', escrito y grabado para la ocasión. En 1997 ve la luz 'Hear in the Now Frontier", un trabajo controvertido que enfrentó opiniones entre los medios y los fans, y que supone un abandono de su lado más progresivo en detrimento de un acercamiento a los sonidos alternativos.

El concepto unificador, tan presente en sus últimas obras, aquí desaparece, convirtiendo el disco en una colección de temas independientes de irregulares resultados. Lo peor tal vez venga dado por 'Hero' y 'Miles Away', dos cortes flojos que hacen perder enteros a un álbum que tiene buenos temas; ahí están la rockera 'Sign of the Times', la poderosa 'Get a Life', y 'You', un hit potencial que con un poco de promoción hubiese llegado lejos. A pesar de debutar en el Billboard en un posición correcta (n° 19), la bancarrota de EMI America al cabo de dos meses de su edición supone el cierre de la campaña de promoción, provocando la caída en picado del disco en los charts. Aún así, acabó reportando otro disco de platino a la colección.

La gira, en esta ocasión, solamente cubrió Estados Unidos durante diez semanas, a excepción de un par de shows por Sudamérica, siendo su tour más corto hasta la fecha. Como anécdota cabe reseñar la petición de mano que hizo el guitarrista Wilton a su novia ante la audiencia de uno de los shows. A finales de 1997, una vez acabado el tour, les espera uno de los mayores varapalos que haya recibido la banda desde su formación. Chris DeGarmo, miembro fundador y principal compositor de la formación, anuncia su salida del grupo (anuncio que no se hace público hasta enero de 1998) para dedicarse a su otra gran pasión: pilotar aviones comerciales.

Dicha actividad la alterna con varios proyectos musicales, entre los que se cuenta el formar parte de la banda de acompañamiento de Jerry Cantrell (con quien, más tarde, colaboró con un solo en uno de los temas de 'Degradation Trip', su segundo disco) en la gira de presentación de su disco de debut 'Boggy Depot', y la formación de los ahora extintos Spys4Darwin junto a Mike Inez y Sean Kinney, la sección rítmica de Alice ln Chains, con quienes grabó un EP. Mientras, Queensryche, heridos de gravedad, toman la decisión de continuar con su carrera, reclutando en agosto a Kelly Gray para cubrir la vacante. Gray, amigo de la juventud de Tate, formó parte junto a éste de The Myth, una banda que tras la marcha del vocalista llegaría a grabar para un sello grande; amén de haber producido a bandas como Candlebox, Brother Cañe, Zakk Wylde o Dokken.

El año en curso, y con la marcha de DeGarmo muy reciente, sirvió para que varios componentes de la banda iniciasen una serie de proyectos paralelos. Es el caso de Geoff Tate, que se reunió con Jonathan Cain y Neal Schon de Journey cuando su vocalista de toda la vida, Steve Perry, abandonó el barco. El trío pasó un fin de semana componiendo material (del cual algo se aprovechó para el posterior debut en solitario del cantante, pero ante la propuesta de abandonar Queensryche para formar parte de Journey, Tate declinó la oferta. También Scott Rockenfield hizo algo por su cuenta; junto al guitarrista Paul Speer editaron 'TeleVoid', la banda sonora de un cortometraje de animación que recibió una nominación a los Grammy.

Tras firmar un contrato con Atlantic que les une por tres discos, Queensryche vuelve a la carga con 'Q2k' en verano de 1999. Un disco difícil como pocos que requiere de repetidas escuchas para lograr hacerse con él, pero que si se consigue entrar en su terreno es muy disfrutable. Piezas como 'Falling Down', 'Sacred Ground' o 'Liquid Sky' nos devuelven a los Queensryche más clásicos, y trallazos como 'Breakdown' y 'Burning Man' ofrecen buenos momentos. 'The Right Side of my Mind', sin ser una balada propiamente dicha, es el tema más calmado, y supone la primera composición de Kelly Gray con la banda. De la producción también se encarga el nuevo guitarrista, a pesar de que en los créditos figure la banda al completo en dicho apartado (al igual que en los de composición y arreglos, un hecho inédito hasta el momento y que, según declaraciones posteriores, no se corresponde con la realidad).

La acogida del disco dividió aún más si cabe las opiniones de los fans, aunque esta reacción parece no afectar a Geoff Tate, que manifiesta estar "muy orgulloso del conjunto, dado que es el primer intento del grupo de trabajar con otros músicos". La gira de apoyo cubrió Estados Unidos y Europa durante ocho meses, tras los cuales, y viendo el escaso apoyo prestado por Atlantic, deciden abandonar la compañía. La oferta más interesante la reciben de Sanctuary Records, que tiene en nómina a Iron Maiden y Halford. Y con estos estandartes del heavy metal se embarcan en un tour conjunto durante el verano de 2000, apoyando la edición de su primer recopilatorio, muy imaginativamente titulado 'Greatest Hits'.

Editado por Virgin, en un principio iba a constar de dos discos: el primero, tal y como lo conocemos, y el segundo con rarezas, caras B y demos. La edición que finalmente salió a la venta solo destaca por incluir el inédito 'Chasing Blue Sky', el único tema de la banda en que se utiliza una harmónica, y una revisitación del conocido 'Someone Else'. Esta gira a tres bandas abrió el camino a la especulación, barajándose la posibilidad de que Bruce Dlckinson, Rob Halford y Geoff Tate emulasen el éxito de "Los Tres Tenores" formando "Trinity", el supertrío definitivo de vocalistas de heavy metal. La cosa no llegó a cuajar, alegando Tate la incompatibilidad de gustos con sus dos compañeros.

La primera referencia que publica Sanctuary es 'Live Evolution', un doble álbum en vivo, que también sería editado en dvd, que supone una retrospectiva de toda su carrera. Veintinueve temas divididos en cuatro suites dan buena cuenta de ello. Como curiosidad hay que señalar que se incluye 'London', un tema que nunca antes habían interpretado en vivo. Dos meses después de su edición, Geoff Tate entra a grabar su debut en solitario junto a músicos de la escena pop y jazz de Seattle, lanzando un trabajo muy alejado de los postulados de la banda madre. No es el único del grupo que emprende proyectos en solitario. Scott Rockenfield continúa desarrollando su visión de la música en 'The X-Chapters' tras su experiencia el año anterior con la banda Slave To The System (de la que también formaba parte Kelly Gray) y con un segundo trabajo junto a Paul Speer, 'Hell's Canyon'.

A su vez, Michael Wilton pone en marcha The Watershed Project, poco después rebautizados como Soulbender (quienes acaban de ver editado su álbum de debut recientemente). El otoño de 2002 marca la vuelta al trabajo en Queensryche, iniciándose la composición del más reciente disco de estudio de la banda, 'Tribe'. Geoff Tate, que acababa de finalizar un viaje coast-to-coast por Estados Unidos a lomos de su motocicleta y durante el cual escribió un diario lleno de reflexiones acerca de los cambios provocados por el 11-S, tiene claro el concepto sobre el que girarán las nuevas composiciones: los procesos de tribalización a nivel global. De esta forma, 'Tribe' representa otra muestra de álbum conceptual, y no una serie de temas independientes.

El proceso de composición se inicia con una formación nuevamente cambiada; entrando a formar parte de la banda Mike Stone. La salida de Kelly Gray se produjo un año antes, al acabar el tour de 'Q2K', por incompatibilidad de caracteres. En febrero de 2003 Chris DeGarmo se pone en contacto con la banda, ofreciéndose a colaborar en la composición y/o arreglo de algunos temas; y un mes más tarde, con cinco cortes co-firmados por DeGarmo, entran en el Robert Long Studios para autoproducir su novena colección de temas. Influencias de los nativos americanos, melodías arábigas, fraseados semi-rapeados y una mezcla de Adam Kasper (Pearl |am, Soundgarden, Queens of the Stone Age), más acorde con los tiempos que corren, confluyen en el mejor disco de la banda desde 'Promised Land'.

Resulta más que recomendable sumergirse en las exóticas 'Open', 'Desert Dance' y 'Tribe', perderse en la belleza que atesoran las melodías de 'Falling Behind' y 'Rythm of Hope', y profundizar en la recargada percusión de 'Losing Myself', el único tema que cuenta con Stone en los créditos. Finalizada la grabación, DeGarmo anuncia su negativa a acompañarles en la posterior gira, noticia que vuelve a convulsionar a un sector de fans, que no confían en el talento del resto de miembros de la banda (recelo que no encuentra justificación si se presta atención a temas del calibre de 'Losing Myself', 'Great Divide' o 'Tribe', todos ellos compuestos sin la ayuda de DeGarmo).

Acto seguido se embarcan en una gira, el tramo más interesante de la cual tiene lugar en Estados Unidos, durante el verano y la primavera de 2003, en que comparten cartel con Fates Waming y Dream Theater. Y el presente nos los devuelve con 'The Art of Live'. La maquinaria Queensryche continúa trabajando, sin prisa, pero sin pausa, reafirmando su posición en la escena hard & heavy. Un estatus que ya tienen reservado en la historia del rock de Seattle, como así lo atestigua una sala del Experience Music Project de Seattle, un museo interactivo donde se exhibe memorabilia diversa de la banda (allí está el kit de bateria de la época 'Operation:Mindcrime') y donde una pantalla gigante nos recuerda su grandeza emitiendo continuamente imágenes de la banda. ¿Quiénes pueden decir lo mismo?

Pagina Oficial: 
http://www.queensryche.com

DISCOGRAFIA


1984-
The Warning
1986- Rage for Order
1988-
Operation: Mindcrime
1990-
Empire
1991- Operation: LIVEcrime
1994-
Promised Land
1997- Hear in the Now Frontier
1999- Q2K
2001-
Live Evolution
2003-
Tribe
2004- The Art of Live
2006-
Operation: Mindcrime II
2007- Mindcrime at the Moore [live]
2007-
Take Cover
2009- American Soldier

 




1984- The Warning

Puntuación: 6
Estilos Musicales: Progressive Metal, Hard Rock, Heavy Metal, Album Rock

La llegada de 1984 resultó ser providencial para el grupo de Seattle , ofreciendo un disco de metal clásico con letras tendentes a la mística y ocultismo. La banda pronto se embarcaría en un esfuerzo masivo para incrementar su crecimiento creativo, sobre todo en temas como "En force", "No Santuary". Puntos brillantes del disco son la pesadilla de tecnología retratada en "N M 156" y la epopeya de nueve minutos "Roads a Madness", donde el cantante Geoff Tate demuestra toda su increible gama. El punto algido del disco viene con "Take Hold Of The Flame" que se convirtió en un exito en todo el mundo, especialmente en Japón.

1.- Warning- Tate 4:46
2.- En Force- DeGarmo 5:16
3.- Deliverance- Wilson 3:21
4.- No Sanctuary- DeGarmo, Tate 6:05
5.- N M 156 4:38
6.- Take Hold of the Flame- DeGramo, Tate 4:57
7.- Before the Storm- Tate, Wilton 5:13
8.- Child of Fire- Tate, Wilson 4:34
9.- Roads to Madness- DeGarmo, Tate, Wilton 9:40

Geoff Tate – Vocalista
Chris DeGarmo – guitarra,coros
Michael Wilton – guitarra, coros
Eddie Jackson – bajo, coro
Scott Rockenfield – batería
Michael Kamen – conductor
Richard Bosworth- Mezclas
James Guthrie- Productor 


 




1988-Operation Mindcrime

Puntuación: 9
Estilos Musicales: Heavy Metal, Hard Rock, Progressive Metal, Album Rock

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Queensrÿche se anotó un gran éxito, 'Operation: Mindcrime', un concepto ambicioso para un álbum. 'Mindcrime' narra la historia de un cazador, cuya desilusión con la era Reagan y la sociedad estadounidense, le lleva a participar en un complot para asesinar a líderes corruptos. Una historia detallada (también hay un romance trágico) en la que la banda mantiene muy bien el enfoque con una música muy ambiciosa, incluso con una pista de diez minutos con orquestaciones de Michael Kamen.

Esos experimentos no suelen funcionar muy bien, sobre todo en canciones de metal melódico progresivo, pero aqui encajan perfectamente, especialmente en los sencillos "Eyes of a Stranger" y "I Don't Believe in Love". Por supuesto, las letras y las observaciones políticas a veces puede ser demasiado serias e intelectuales. Pero a pesar de todo es sorprendente lo bien que funciona 'Operation: Mindcrime'. Es el testamento de la creatividad y el talento de Queensrÿche.

1.- I Remember Now
(DeGarmo) 1:17
2.- Anarchy-X (DeGarmo) 1:27
3.- Revolution Calling (Tate, Wilton) 4:42
4.- Operation: Mindcrime (DeGarmo, Tate, Wilton) 4:43
5.- Speak (Tate, Wilton) 3:42
6.- Spreading the Disease (Tate, Wilton) 4:07
7.- The Mission (DeGarmo) 5:46
8.- Suite Sister Mary (DeGarmo, Tate) 10:41
9.- The Needle Lies (Tate, Wilton) 3:08
10.- Electric Requiem (Rockenfield, Tate) 1:22
11.- Breaking the Silence (DeGarmo, Tate) 4:34
12.- I Don't Believe in Love (DeGarmo, Tate) 4:23
13.- Waiting for 22 (DeGarmo) 1:05
14.- My Empty Room (Tate, Wilton) 1:28
15.- Eyes of a Stranger (DeGarmo, Tate) 6:39

Geoff Tate - Voz
Chris DeGarmo - Guitarra, coros
Eddie Jackson - Bajo, coros
Michael Wilton - Guitarra, coros
Scott Rockenfield - Batería 
Pamela Moore- Vocal  


 




1990-Empire

Puntuación: 9
Estilos Musicales: Hard Rock, Heavy Metal, Prog-Rock, Progressive Metal, Album Rock

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Uno de los discos de metal más alabado de fines de los '80, 'Operation: Mindcrime' era muy dificil de repetir. Pero 'Empire', aunque no esta exactamente a la altura del anterior, es sin duda uno de los esfuerzos más elogiables de los '90. Conceptual, algo redundante, 'Empire' demuestra muy bien lo imaginativo que puede llegar a ser Queensrÿche. Si alguien tiene un puente entre la grandilocuencia de Iron Maiden y el arte de Pink Floyd, es Queensrÿche. Pero por mucho que uno puede recordar a los Floyd en piezas como "Anybody Listening?", "Silent Lucidity" y "Resistance", 'Empire' no deja ninguna duda de que es un disco de Queensrÿche.

1.- Best I Can (DeGarmo) 5:35
2.- The Thin Line (DeGarmo, Tate, Wilton) 5:42
3.- Jet City Woman (Tate) 5:21
4.- Della Brown (DeGarmo, Rockenfield, Tate) 7:04
5.- Another Rainy Night (DeGarmo, Jackson, Tate) 4:29
6.- Empire (Tate, Wilson) 5:24
7.- Resistance (Tate, Wilton) 4:50
8.- Silent Lucidity (DeGarmo) 5:47
9.- Hand on Heart (DeGarmo, Tate, Wilton) 5:33
10.- One and Only (DeGarmo, Wilton) 5:54
11.- Anybody Listening? (DeGarmo, Tate) 7:41

Michael Wilton - Guitara Vocalista
Chris DeGarmo - Guitarra, Vocalista
Geoff Tate - Vocalista
Eddie Jackson - Bajo, Vocalista
Scott Rockenfield - Batería y Percusión
 


 




1994-Promised Land

Puntuación: 6
Estilos Musicales: Progressive Metal, Hard Rock, Heavy Metal, Album Rock

Queensrÿche han pasado un largo período de tiempo alejados de los medios desde la edición de su anterior disco de estudio “Empire” (1990), preparando a conciencia este “Promised Land” (1994), el nuevo álbum de esta gran banda de Seattle. Desde la época en que aún se llamaban The Mob –corría el año 1982 entonces-, Queensrÿche siguen siendo hasta el día de hoy: Geoff Tate (voz y teclados), Chris DeGarmo (guitarras), Michael Wilton (guitarras), Eddie Jackson (bajo) y Scott Rockenfield (batería). En sus doce años de carrera artística han grabado un total de seis discos: un EP –“Queensrÿche” (1983)-, cuatro álbumes de estudio –“The Warning” (1984), “Rage For Order” (1986), “Operation: Mindcrime” (1988) y el mencionado “Empire”- así como un único álbum en vivo –“Operation: Livecrime” (1991)-; con lo que este “Promised Land” se convierte en su séptima entrega de la banda americana. Si bien al inicio de su carrera fueron comparados muchísimo con Iron Maiden, con el paso del tiempo han ido desarrollando un estilo propio y único, evolucionando hacia el progresismo metálico, haciendo música brillante sin repetir jamás esquemas ni fórmulas pasadas, sabiendo ser fieles a sí mismos y a la música que hacen. Aunque éste no es un verdadero álbum conceptual como “Operation: Mindcrime”, “Promised Land” presenta un atrayente conjunto de canciones con un esquema musical común, donde cada canción está unida al resto de temas por similitud, conmoción lírica y emotividad. Seguramente éste es el álbum más progresivo y experimental de todos cuantos han hecho Queensrÿche, haciendo de éste un disco ciertamente difícil al principio pero absolutamente embaucador en cuanto uno va adentrándose en él, lo cual solamente es señal de la enorme creatividad y calidad que lo componen. Los riffs y solos del tándem DeGarmo/Wilton son sencillamente majestuosos. La labor de la sección de ritmo compuesta por un preciso Jackson y un enorme Rockenfield tras los tambores es digna de destacar. Mientras que la técnica y talento vocal de Tate se hacen sencillamente maravillosas a lo largo de todo el disco. El disco se inicia con el collage instrumental “9:28 a.m.”, antes de dar paso al tema escogido como primer single, “I Am I”. Este corte junto a “Bridge” son dos de los más cercanos a “Empire” estilísticamente hablando. Otros temas que bien podrían destacarse del disco son el cortante “Damaged”, el fenomenal épico tema-título “Promised Land”, el discurso musical con tintes sinfónicos de “Lady Jane”, el excelente e intenso “One More Time” y la final “Someone Else?”, que es una profunda y emotiva canción, con solamente un piano acompañando la genial interpretación vocal de Tate, demostrando una vez más su enorme categoría y calidad como cantante. Finalmente, en el apartado lírico éste disco posiblemente es el mejor lanzamiento de la banda, mientras que las canciones y los arreglos musicales también son muy buenos, conjugándose todo en el disco más denso de todos los que han grabado. Quizás “Promised Land” no sea el mejor álbum de Queensrÿche –pues ese honor todavía lo tiene “Operation: Mindcrime”- pero ciertamente se perfila como uno de los más sobresalientes trabajos de toda su discografía... ¡Altamente recomendado!

1.- 9:28 a.m.- Rockenfield 1:43
2.- I Am I- DeGarmo, Tate 3:56
3.- Damaged- DeGarmo, Tate 3:55
4.- Out of Mind- DeGarmo 4:34
5.- Bridge- DeGarmo 3:27
6.- Promised Land- DeGarmo, Jackson, Rockenfield, Tate, Wilton  8:25 
7.- Disconnected- Rockenfield, Tate 4:48
8.- Lady Jane- DeGarmo 4:23
9.- My Global Mind- DeGarmo, Rockenfield, Tate, Wilton  4:20 
10.- One More Time- DeGarmo, Tate 4:17
11.- Someone Else?- DeGarmo, Tate 4:38

Geoff Tate – vocalista -saxofón, teclado
Chris DeGarmo – guitarra, piano, violinchelo, sitár
Michael Wilton – guitarra
Eddie Jackson – bajo guitarra
Scott Rockenfield – batería, percusión, efectos grabados 
Phil Brown- Asistente 
James Barton- Productor
Eric Fischer- Ingeniero
Matt Gruber- Mezclas
Tom Hall- Ingeniero
Stephen Marcussen- Mastering
Queensrÿche- Produccion
Hugh Syne- Diseño
Don C. Tyler- Editor


 




2001-Live Evolution

Puntuación: 8
Estilos: Progressive Metal, Hard Rock, Heavy Metal, Album Rock, Arena Rock

Hace más de quince años que Queensryche está dando que hablar en el mundo musical. Quince años donde han evolucionado según sus propias necesidades, sin temores y con la elegancia de ir experimentando para su disfrute y el de sus fans. En todos estos años esta banda de Seattle ha sabido de éxitos y decepciones, trabajos míticos y otros más subterráneos, pero siempre con la frente en alto y guiándose por su propio instinto. Por eso, también, es que son tan respetados y admirados, y si bien por ahora la parte creativa está un poco desorientada –luego de la partida de su cerebro y líder Chris DeGarmo en 1999-, la banda se siente (y se nota) mucho más acoplada e interiorizada de su misión como intérpretes. Esta disco doble en vivo recoge su reciente gira norteamericana y no exagero cuando digo que es realmente un placer escucharlo. Dos discos divididos en cuatro suites (cada uno agrupa dos discos de la banda) que van re-construyendo la historia musical de la banda, desde los inicios en 1983 con el EP homónimo (donde destaca, por supuesto, ‘Queen Of The Reich’ y ‘The Lady Wore Black’), luego el disco “The Warning”, la declaración de principios de una banda norteamericana de heavy metal (con cuero y acero incluidos), de donde salieron las grandiosas ‘Take Hold The Flame’ y 'NM 156'. Lo mejor de todo es que estas canciones, que parecen sacadas del baúl de los recuerdos más antiguo, suenan tan frescas como en sus mejores días, como si la pasión de la banda estuviera intacta y las ganas de demostrar quienes fueron y quienes son fuera la misión de cada día. Aunque ellos sepan y sus fans también que a esta altura no tienen que demostrarle nada a nadie, sólo mantenerse y seguir experimentando. Volviendo al punto, el disco suena realmente potente, limpio y majestuoso, denotando cada detalle de técnica y maestría, como en la sorprendente voz de Geoff Tate, la solvencia y calidad de Scott Rockenfield en la batería, y la impecable ejecución de Michael Wilton, quien debió asumir la parte de la guitarra líder luego de la partida de DeGarmo. Tampoco debemos olvidar el talento del bajista Eddie Jackson y el importante aporte del nuevo guitarrista y productor Kelly Gray. “Live Evolution” es un disco para volver a encantarse y sorprenderse con la banda, donde queda claro que los años de experiencia les dieron ese toque distintivo, una medalla por mil batallas ganadas que exponen en cada asalto. La revisión de los mejores temas de los discos “Rage For Order” y “Operation: Mindcrime” son espectaculares, desde ‘Screaming in Digital’ hasta ‘Suite Sister Mary’ y ‘Eyes Of A Stranger’, tienen una fuerza que remontan a la giras de fines de los ’80. Pura magia, pura pasión y un concepto que te envuelve y te hipnotiza hasta el final, hasta la canción número 18 que da por terminada la segunda suite y el primer disco. El disco dos abre con ‘I Am I’ de “Promised Land” para seguir revisando canciones de este y del anterior “Empire, con ‘Silent Lucidity’ incluida. No es por nada en especial pero me da la sensación de que estas canciones se les hacen mucho más cómodas, como si las disfrutaran más. Tal vez sea por las armonías, por los riffs o por la intensidad de las melodías vocales, pero se siente una vibración de energía distinta, más potencia y para que hablar de calidad. ‘Empire’, ‘Another Rainy Night’ y ‘Jet City Woman’ son notables y en vivo suben mucho más aún. ‘Silent Lucidity’ es cuento aparte, quizás la power ballad más emotiva y elaborada de todos los tiempos, donde Geoff Tate realmente se luce. La última suite es para lo más reciente, los discos “Hear In The Now Frontier” y “Q2K”, y de verdad se hecha de menos más material del primero, porque salvo ‘Hit The Black’ el resto es puro “Q2K”, el último disco en estudio y el primero en trabajar sin DeGarmo. Fue como una prueba de solvencia y la superaron, no con grandes luces pero sobrevivieron y eso ya es suficiente para ponerse de pie y aplaudir. De todas maneras las canciones como ‘Liquid Sky’ y ‘Sacred Ground’ ya forman parte de la memoria de sus fanáticos y son un buen ejemplo de aquel disco, ni una maravilla pero totalmente saludable. Ahora esperamos por el nuevo material, ese que siguen trabajando en Seattle para sorprendernos en próximo año con las nuevas ideas y los rebuscados sonidos. Eso es Queensryche, experimentación y pasión, dos elementos que quedan ratificados con este “Live Evolution”, un disco imperdible lleno de recuerdos.

1.- EP/Warning Suite: NM 156 3:56
2.- EP/Warning Suite: Walk in the Shadows 3:37
3.- EP/Warning Suite: Roads to Madness 5:46
4.- EP/Warning Suite: The Lady Wore Black 5:28
5.- EP/Warning Suite: London 4:55
6.- EP/Warning Suite: Screaming in Digital 5:01
7.- EP/Warning Suite: Take Hold of the Flame 5:15
8.- EP/Warning Suite: Queen of the Reich 3:48
9.- Rage/Mindcrime Suite: I Remember Now 1:13
10.- Rage/Mindcrime Suite: Revolution Calling 5:13
11.- Rage/Mindcrime Suite: Spreading the Diseasse 2:29
12.- Rage/Mindcrime Suite: Requiem 1:13
13.- Rage/Mindcrime Suite: Spreading the Disease, Pt. 2 1:48
14.- Rage/Mindcrime Suite: The Mission 5:45
15.- Rage/Mindcrime Suite: Suite Sister Mary 10:41
16.- Rage/Mindcrime Suite: I Don't Believe in Love 4:23
17.- Rage/Mindcrime Suite: Eyes of a Stranger 1:21
18.- Rage/Mindcrime Suite: Eyes of a Stranger 6:17
19.- Empire/Promised Land Suite: I Am I 4:05
20.- Empire/Promised Land Suite: Damaged 4:12
21.- Empire/Promised Land Suite: Empire 4:50
22.- Empire/Promised Land Suite: Silent Lucidity 5:28
23.- Empire/Promised Land Suite: Another Rainy Night 4:37
24.- Empire/Promised Land Suite: Jet City Woman 5:22
25.- Hitnf/Q2K Suite: Liquid Sky 4:59
26.- Hitnf/Q2K Suite: Sacred Ground 4:05
27.- Hitnf/Q2K Suite: Falling Down 5:17
28.- Hitnf/Q2K Suite: Hit the Black 3:39
29.- Hitnf/Q2K Suite: Breakdown 4:03
30.- Hitnf/Q2K Suite: The Right Side of My Mind 6:29

Geoff Tate- Vocal
Michael Wilton- Guitarra
Scott Rockenfield- Bateria
Eddie Jackson- Bajo
Rory Berger- Diseño
Kelly Gray- Guitarra, Ingeniero
Gene Grimaldi- Mastering 
Eddy Schreyer- Mastering 


 




2003-Tribe

Puntuación: 8
Estilos Musicales: Progressive Metal, Hard Rock, Heavy Metal

Mentiría si no dijera que éste era uno de los discos que con más ansías estaba esperando para este año. Queensryche, la banda de Seattle, precursora del metal progresivo a la par con Fates Warning y mucho antes que Dream Theater, sin duda ha marcado algunos hitos indelebles en los anales del rock, como el haber germinado el mejor álbum conceptual en toda la historia del heavy metal: el cerebral e insuperable "Operation: Mindcrime" de 1988. Pero su carrera no se estancó en un solo disco, sino que la palabra calidad siempre ha sido sinónimo de su trayectoria. Prueba de ello están esos testamentos inmortales como el perfecto y multiplatino "Empire" de 1990, el tecnológicamente muy adelantado a su época "Rage for Order" de 1986 o el emotivo y oscuro "Promised Land" de 1994. Hoy, a casi 4 años de su último trabajo, el apocalíptico "Q2K", la banda regresa con un álbum pletórico y variado y que traía devuelta al hijo pródigo: el guitarrista Chris De Garmo, pilar en la composición de la banda y que tras el álbum "Hear in the now frontier" había dado un paso al costado. Lamentablemente, fue sólo un regreso a medias, ya que De Garmo (quien está prácticamente semi retirado de la música dedicándose a pilotar aviones, su actual gran pasión), participó en la composición y performance de sólo 5 temas, es decir, en la mitad del disco. De la otra mitad se encargó el nuevo guitarrista Mike Stone. A pesar de este triste detalle, la banda se despachó "Tribe" un trabajo espectacular, donde continúan esa exploración del alma humana a través de canciones oscuras, con un tinte de melancolía que deja de manifiesto que Queensryche no sigue ningún parámetro, viven en un universo paralelo, en un mundo particular donde su música no tiene puntos de concomitancia con su entorno. Es decir, siguen instaurando sus propios imperios sónicos con una personalidad avasalladora. Los que sean seguidores de siempre de la banda, conocen de sobra que Queensryche JAMÁS ha hecho dos veces el mismo álbum, por lo que esperar un nuevo "Empire", "Operation" o incluso un nuevo "The Warning" es imposible. Así, el inicio con 'Open' resulta espectacular, un tema oscuro, pesado, con un gran riff metálico arrastrado y repetitivo, que lentamente se comienza a meter bajo tu piel como un virus, con grandes armonías vocales y esos acordes abiertos que quedan como flotando en el aire; marca registrada de la banda y que tan buenos resultados les han dado en cortes inmortales como 'Jet city woman', 'Damaged' o 'Liquid sky'. La dupla De Garmo/ Tate sigue siendo insuperable en la composición y toda la banda se luce en la ejecución: ¡¡temazo!! 'Losing myself' marca el debut en la composición de Mike Stone, y este tema con algunos detalles electrónicos, puede recordar un poco el trabajo solista de Geoff Tate, que de paso sigue demostrando que es uno de los 5 mejores vocalistas en la historia del metal... (¿los otros... hace falta que diga que son Dio, Halford, Dickinson y Ozzy?). 'Desert dance' tiene esas estructuras enrevesadas tan propias de Queensryche, que luego de un par de escuchas te tienen tendidos a sus pies. Aquí la base rítmica de esos monstruos que son Eddie Jackson al bajo y Scott Rockenfield en batería, demuestran una vez más toda su creatividad y esencia musical. Las guitarras (muy pesadas), de Michael Wilton y Chris De Garmo se lucen con un aproach oriental de sumo gusto. Las siguientes 'Fallind behind', 'The great divide' y 'Rhythm of hope' marcan un segmento semi-acústico ultra interesante, donde nuevamente se nota el aporte de De Garmo en la composición y las guitarras, con un Tate inspiradísimo en las voces y con esas progresiones en las estructuras que hacen de estos temas una esencia de melodías que calan el alma sin llegar a ser baladas, son oscuros, tristes, melancólicos... impresionantes. Los guitarras heavies regresan con todo para rematar el álbum con 'Tribe' (la canción); otra muestra de que las estructuras de Queensryche son imposibles de imitar... son tan complejas... ¡¡¡¡cuántas ideas tienen estos tipos en la cabeza!!!! Y los sonidos que le sacan a la guitarras ¡¡¡¡Dios mío!!!! 'Blood' es otra pieza maestra del disco con un Tate muy emotivo, cantando bajo y susurrado y con un Rockenfield con un groove demoledor en la batería. 'The art of life', por su parte, tiene esos riff marciales a lo 'Operation' y con un Tate que va 'hablando' la letra, sólo cantando en las armonías... De Garmo y Wilton geniales en la guitarras y el bajo de Jackson cadencioso y marcado... ¡¡¡temazo!!! Así, el final cae con 'Doin' fine' un rock lento y reflexivo, con un Tate que la rompe y que luego de 10 tracks y 41 minutos de música, lo único que quieres es poner 'play' de nuevo. En resumen, un disco más completo, global y cohesionado de lo que fue "Q2K", un trabajo que a pesar de contar con temas realmente brillantes, tenía algunos pozos que demostraban la ausencia de De Garmo. Lo único criticable e imperdonable de "Tribe" es que el booklet no incluye las letras, un verdadero pecado considerando que Queensryche se ganó el calificativo de hacer "metal para el hombre pensante", debido a la impresionante brillantez de su lírica. Lamentablemente, De Garmo tampoco estará en la gira, pero a modo de consuelo, el grupo se embarcó en un tour como co-headliner con Dream Theater y Fates Warning como teloneros... ¡¡¡¡si este no es un cartel soñado para cualquier fan del metal progresivo que me parta un rayo!!!!
 
1.- Open- DeGarmo, Tate, Wilton 4:32
2.- Losing Myself- Stone, Tate 4:12
3.- Desert Dance- DeGarmo, Rockenfield, Tate, Wilton 3:57 
4.- Falling Behind- DeGarmo, Tate 4:28
5.- The Great Divide- Tate, Wilton 4:01
6.- Rhythm of Hope- Jackson, Rockenfield, Tate 3:31
7.- Tribe- Jackson, Rockenfield, Tate, Wilton 4:39 
8.- Blood- Rockenfield, Tate, Wilton 4:13
9.- The Art of Life- DeGarmo, Tate 4:12
10.- Doin' Fine- DeGarmo, Tate 3:52

Geoff Tate - Vocalista
Chris DeGarmo - Guitarra
Michael Wilton - Guitarra
Mike Stone - Guitarra
Eddie Jackson - Bajo
Scott Rockenfield - Bateria


 




2006-Operation Mindcrime II

Puntuación: 8
Estilos Musicales: Prog-Rock, Progressive Metal, Heavy Metal, Album Rock

Tras 18 años de larga espera, finalmente la conclusión del mejor disco conceptual en la historia del metal progresivo ya está en nuestras manos. No esperen que les diga aquí quién fue el verdadero asesino de la Hermana Mary, para eso tienen que escuchar el disco y leer las letras, pero lo que sí les puedo decir, que tal como ocurrió con la primera parte, estamos ante un trabajo seductor, complejo, intrigante, fascinante y ante todo, muy inspirado. Así es, “Operation: Mindcrime II” es sin lugar a dudas, un gran disco, el mejor trabajo de la banda de Seattle desde aquel fenomenal “Promised Land” (’94), aunque el último “Tribe” (’03) también me había gustado una enormidad. Sé que hay una expectativa y ansiedad enormes alrededor de este disco, así que partiendo primero por lo general, es apropiado decir que este es un disco de heavy metal estilísticamente, aunque siempre con la experimentación tan característica durante toda la carrera de Queensrÿche. Los que esperaban una copia con calco de la primera parte, se podrán sentir decepcionados, porque como sabemos, Geoff Tate y compañía jamás han hecho dos veces el mismo disco.
Esta es la continuación de la historia narrativa, lo que no quiere decir que es la continuación musical, ¿se entiende? Claro, igual hay algún par de temas que están en la onda musical del Mindcrime I, pero la mayoría de los 17 tracks presentan universos sonoros completamente nuevos para la banda, los que representan todo un desafío para el oyente, el que debe ir descubriendo todas las piezas del puzzle de este trabjo, repito, realmente fascinante. Con la primera audición, con seguridad 3 ó 4 canciones te golpearán positivamente de inmediato, y con las sucesivas escuchadas siguientes, la música se te irá metiendo bajo la piel como un virus. Un disco tan complejo y con tanta información lírica y sonora, se merece un tiempo de degustación tranquilo, esto no es cosa de ir por un combo de fast food a un restaurante de chatarra culinaria; asi que la mejor forma de involucrarse a fondo en el universo de Mindcrime es escuchándolo con audífonos, de eso no hay duda. La introducción con arreglos orquestales de ‘Freiheit ouvertüre’ ya te deja con las pulsaciones arriba porque resulta brillantemente inquietante, la que desencadena en una poderosa y eminentemente metálica ‘Im american’ primer single y video. Sin rodeos, este es un TEMAZO por donde se le mire, suena como el mejor Queensrÿche de todos los tiempos, con la voz de Tate bien arriba, y las guitarras gemelas de Michael Wilton y Mike Stone sacando chispas de sus cuerdas. Mención aparte merece la estupenda sección rítmica de Eddie Jackson al bajo y Scott Rockenfield a la batería, una de las mejores de la historia del metal; el ritmo grindcore en la caja de la batería, justo en la sección central del tema cuando entran los solos doblados a dos guitarras, es maravilloso, logrando un efecto cautivador. Con semejante tema de entrada, es imposible no pensar que estamos delante de un gran disco. ‘One foot in hell’ y ‘Hostage’ lo confirman. Las clásicas estructuras complejas y de ritmo marcial de las guitarras de Queenrÿche están aquí muy presentes, cobrando nueva vida y con unos solos espeluznantes de la dupla Wilton/Stone y que demuestra que en la figura de Mike Stone, la banda encontró un gran guitarrista, que puede llenar los zapatos del añorado Chris DeGarmo al menos en la parte interpretativa. ‘The hands’ es un medio tiempo de sumo gusto, con un Tate realmente inspirado como en toda la placa, la que da paso a las contundentes ‘Signs say go’ y ‘Re-arrenge’, las que suenan completamente nuevas en estilo y forma; ¡cómo se las ingenian estos tipos para sonar siempre frescos y espontáneos! Y seguramente con ‘The chase’ la mandíbula se te vendrá al suelo al escuchar que la voz del maquiavélico Doctor X es nada menos que la de Ronnie James Dio, quien hace un dueto fenomenal junto a Tate. ¡Dos de las mejores voces en toda la historia del metal! Esta canción realmente es un highlight del disco y que cuenta nuevamente con unas twins guitars lisa y llanamente fabulosas. El mismo maravilloso efecto lo encontrarás en ‘A murderer?’, donde el grupo revisiona esos elementos tecnológicos de esa obra maestra que lleva por título “Rage for order” (’86), qué temazo y qué notable Rockenfield en la batería, un músico siempre diferente e innovador. ‘A junkie’s blues’ es de lo más pesado y oscuro que le he escuchado a Queenrÿche en toda su carrera, el que muta con una facilidad pasmosa en una potente balada donde Tate dice “aquí estoy y sigo siendo uno de los mejores”; ¡cómo te conmueve el tipo con su voz! Casi al final llega ‘Fear city slide’ otra de las más pesadas del disco y donde el buen gusto y la elegancia característica de la banda está muy presente para enlazar con el opus magnum final de ‘All the promises’ otro dueto vocal de un Tate inspiradísmo, esta vez con la Hermana Mary, interpretada por la voz de Pamela Moore quien ya estuvo en la primera parte, y que al finalizar la canción indudablemente te hace quedar con la sensación de que acabas de escuchar un gran disco y que de seguro con el paso de los años se convertirá en otro clásico de la banda, tal como pasó con Mindcrime I. Quizás lo único que me hubiera gustado es verlos trabajando nuevamente con alguno de esos tremendos productores del pasado, como Neil Kernon (“Rage for order”) y Peter Collins (“Operation: Mindcrime”, “Empire”), pero el grupo siempre se ha caracterizado por correr riesgos, y de la producción se hizo cargo un desconocido Jason Slater que logró sacarles un sonido, afinaciones y matices similares a Mindcrime I, lo que permite unir naturalmente los dos trabajos y escucharlos como un solo y extenso disco de dos horas. Resumiendo y sin duda alguna, ¡uno de los discos del año!

1.- Freiheit Overtüre- Tate 1:35
2.- Convict- Tate :08
3.- I'm American- Tate 2:53
4.- One Foot in Hell- Tate 4:12
5.- Hostage- Tate 4:29
6.- The Hands- Tate 4:36
7.- Speed of Light- Tate 3:12
8.- Signs Say Go- Tate 3:16
9.- Re-Arrange You- Tate 3:11
10.- The Chase- Tate 3:09
11.- Murderer?- Tate 4:33
12.- Circles- Tate 2:58
13.- If I Could Change It All- Tate 4:27
14.- An Intentional Confrontation- Tate 2:32
15.- A Junkie's Blues- Tate 3:41
16.- Fear City Slide- Tate 4:58
17.- All the Promises- Tate 5:10

Geoff Tate- Vocal
Ronnie James Dio- Vocal
Pamela Moore- Vocal
Miranda Tate- Vocal
John Adam- Asistente
Karen Ahmed- Productor
Garrett Barati- Diseño
Rory Berger- Diseño
Mitch Doran- Asistente
Jason Elzy- Asistente
Nikki Fair- Asistente
Cory Frye- Asistente
Roger Gorman- Diseño
John Greenham- Mastering
Ashif Hakik- Arreglos
Kenny Nemes- Productor
Mike Phegley- Asistente
Dave Schjolden- Tecnico
Sig Sigworth- Asistente
Jason Slater- Productor
Christina Wolfe- Asistente
Steve Woolard- Asistente


 

 



2007-Take Cover

Puntuación: 7
Estilos: Album Rock,Hard Rock, Arena Rock,Heavy Metal, Progressive Metal, Prog-Rock.

Queensryche y un homenaje a su historia. Una de las bandas metaleras más destacadas está de vuelta con un trabajo de versiones: se trata de Queensryche, quienes editan en 2007 su nuevo disco Take Cover. Este trabajo es un homenaje de la banda de Seattle hacia los grupos que han influido en su carrera: el disco abre con “Welcome to the Machine” de Pink Floyd, y luego encontramos buenas versiones de “Innunedo” (Queen), “Neon Knights” (Black Sabbath) o “Synchronicity” (The Police). La única contra del disco es que tal vez muchas de las canciones no son conocidas en gran medida para el público y eso resta a la hora de comparar las versiones. Igual, la banda de Geoff Tate no fue complaciente y grabó temas diferentes. Por ejemplo, la pieza épica operística “Odissea” o “Heaven On Their Minds” del musical “Jesucristo Superstar“.

1.- Welcome to the Machine- Waters 4:54
2.- Heaven on Their Minds- Lloyd Webber, Rice 4:54
3.- Almost Cut My Hair- Crosby 4:18
4.- For What It's Worth- Stills 2:33
5.- For the Love of Money- Gamble, Huff, Jackson 4:58
6.- Innuendo- Deacon, May, Mercury, Taylor 6:11
7.- Neon Knights- Butler, Dio, Iommi, Ward 3:42
8.- Synchronicity II- Sting 4:55
9.- Red Rain- Gabriel 4:39
10.- Odissea- Cheope, Marrale 3:53
11.- Bullet the Blue Sky- Bono, Clayton, Edge, Mullen 10:26