HISTORIAS DE ROCK
Biografias Y Discografias De Musica Rock

Laurie Anderson

LAURIE ANDERSON





Biografia
Discografia
 

 
Sólo la atmósfera cultural de Chicago, cuna del gangsterismo, del prohibicionismo y de inquietantes personalidades jazzísticas, podía dar a luz, en 1947, a un extravagante duendecillo mecánico como Laurie Anderson. El destino ha querido que se convirtiera en la poseedora absoluta de los poderes mágicos que pertenecen al arte moderno: la utilización total de imágenes y de la electrónica, su sugestiva vocalidad, el dominio sobre el gesto y el sonido grabado son algunas de las características de esta "performer" por excelencia. Para muchos la tecnología ha representado el instrumento para dotar de un aspecto actual a elementos pertenecientes al pasado. Por el contrario, en las manos de Laurie Anderson incluso un objeto estúpido sería capaz de producir una sonoridad de vibrante belleza. Lo que la distingue de cualquier otro es su diversidad cultural: la modernidad no como un asumir mecanismos sino como un arte refinado, como revolución interior, fuga de las rígidas estructuraciones y rechazo de órdenes consolidados. La simplicidad y la ausencia de sofistificación han distinguido siempre los dispositivos que emplea: un recorte de cinta magnética ya grabada y fijada en el arco en sustitución de las cuerdas y una cabeza de lectura son las herramientas necesarias para crear el "tape-bow violin", emblema de su creatividad. Licenciada en Historia del Arte en el Bernard College, estudió escultura en la Universidad de Columbia. A partir de 1970 empezó a organizar exposiciones personales, mientras que su dimensión musical se iba desarrollando gradualmente, hasta prevalecer sobre las otras formas expresivas. El concepto de "performance" sustituyó a la inmovilidad de una exposición convencional de arte y al frenesí de una actuación musical. Con una óptica libre y desvinculada de la repetitiva ritualidad, sus apariciones públicas se convirtieron en acontecimientos irrepetibles. Durante muchos años sus lugares predilectos para llevar a cabo sus apariciones fueron galerías de arte (Art Gallery de Ontario, Salvatore Ala de Milán, And/Or Gallery de Seattle), museos (Whitney de Nueva York, Akademie Der Kunst de Berlín, Kunstmuseum de Zurich), universidades (Nuevo México, California, Massachusetts), festivales (Autum Festival y la Biennal de París, Parachute Performance Serie, Oggi Musica de Lugano), escuelas de arte (Philadelphía College of Art, San Francisco Art Institute, Milis College) y clubes alternativos (The Kitchen, en Nueva York)... Lugares insólitos para cualquier tipo de representaciones. La pitagórica atracción de Laurie por la invención nunca ha tenido fin: en el Museo de Arte Moderno de Nueva York se ha expuesto su "Headphone table", una mesa que, beneficiándose de la potencialidad de conducción sonora que poseen los huesos, hace posible escuchar sonidos a través de las manos. La galería Holly Solomon de Nueva York respaldó su primera producción discográfica en 1977, un single que incluye 'It's not the bullet that kilts youtIt's the hole'. Ese mismo año participó en dos antologías de dos pequeñas compañías marginales, la californiana 1750 Arch Records y la neoyorquina One Ten Records: 'New music for electronic and recorded media' y 'Airwaves', respectivamente. En la limera se encuentran recogidas composiciones efectuadas con diferentes medios de comunicación, en una atrayente superposición de materiales sonoros mezclados con referencias históricas (Annea Lockwood), espirituales (Pauline Oliveiros), punk (Megan Roberts) y artísticas. En la segunda, talentos de diferente extracción, Vito Acconci, Meredith Monk, Terry Fox, Jack Apple, Diego Cortez y otros, exploran el sonido "puro", en poesía sonora, declamación y música. En la portada de esta selección, ricamente acompañada de biografías detalladas y de consejos sobre el contexto ambiental dentro del cual incluir los sonidos, se cita la frase: "Este disco no es un objeto de arte". Pero este arranque tan inusual no le impidió seguir un estimulante recorrido discográfico que, en 1979, la presentó en el papel de líder en algunos surcos del álbum 'Big ego', de The Giorno Poetry Systems. En este contexto confrontó sus incursiones vocales con las de otros temerarios de la palabra en la música, Robert Ashley, The Fugs, Patti Smith.... Su canto es inarticulado, lleno de entonaciones indicativas, mezcladas con la verbalidad que conducen a tramas absurdas, pero en las que cobra vida la fantasía poblada de extraños seres, habitantes irreales, ordenadores enloquecidos y animales parlantes. La voz es un elemental instrumento que se convierte en un sublime medio de comunicación y narración, mientras el artista asume el papel de moderno trovador de un mundo surreal. Frank Zappa, Philip Glass, Bob Wilson, John Cage y otros le acompañaron también en 'The Nova convention' (The Giorno Poetry Systems), conjunto de grabaciones en directo realizadas en Nueva York en 1979. También el errático y escarnecido vagabundeo poética de William Burroughs y la inquieta lingüística callejera de John Giorno acompañaron a las fastidiosas evocaciones de Laurie Anderson en 'You're the guy I want to share my money with', también de The Giorgio Poetry Systems. A su trabajo individual de representación se asoció además su capacidad compositiva, que se reveló con la escritura de temas concebidos para grupos de grandes dimensiones: 'Like a Stream-3 never asked', encargado por la Oakland Youth Symphony. En 1981 tuvo lugar un inesperado golpe de suerte: One Ten editó el single 'O Superman/Walk the dog', sugerente mezcla de música repetitiva, intencionadas apropiaciones de una sonoridad de consumo y excitantes electrificaciones, inexorablemente destinada al éxito. Se dice que la gran virtud de la cultura americana es saber absorber todo lo que pueda ser objeto de controversia, si es susceptible de tener éxito. Esta vez, la potente Warner Bros no dejó pasar una ocasión tan preciada, y el disco se distribuyó siguiendo las reglas del mercado y convirtiéndose, sin dificultad, en un gran éxito. Ambos temas se extrajeron de versiones grabadas en estudio de piezas originariamente pensadas para 'United States', monumental obra en la que Laurie Anderson trabajó con genial empeño. Pero la reducción discográfica de 'O Superman' presenta el inconveniente de omitir las acciones gestuales que se suceden en el transcurso de su ejecución: Laurie ejerce el control de las fases sonoras únicamente con la mano derecha, mientras que la izquierda es embestida por la luz de un reflector circular y, proyectando su sombra a espaldas de la artista, amplía las formas conseguidas: martillante, en puño, ondulante...El siguiente álbum, 'Big science', con material enteramente procedente de la misma ópera, significó la definitiva captura de la presa/éxito por parte de Laurie. Por consiguiente, llegaron las primeras señales de notoriedad: la portada de Soho News, las entusiastas referencias de Life y Village Voice y el interés internacional hacia este nuevo personaje. Una vertiginosa serie de apariciones en directo le permitieron definir la compleja interacción de situaciones que toman forma en el curso de sus "conciertos", en los cuales la música representa sólo el elemento más fácilmente intuitivo. Una pantalla enorme recoge, en rápida alternación, fragmentos de animación, efectos fotográficos y cinematográficos de gran eficacia y referencias verbales, mientras extravagancias transformistas, mímicas, corporales y de vestuario animan una escenografía cambiante. Su violín, elevado a insolente símbolo de dominio tecnocrático y de transmisión musical, se convierte en un insólito instrumento de entretenimiento. Tanto clamor no le impidió concederse otros 6 minutos y 55 segundos de libertad robados furtivamente a una grabación de 1977, e incluirlos en otra antología de The Giorno Poetry System de 1982, 'You're a hook', en la que se ve acompañada por el poeta beatnik Allen Ginsberg, Jimi Carroll y Lenny Kaye. EI fatídico 1984 sintetizó los compromisos de Laurie. La elección de sus compañeros de aventura para el álbum 'Mister heartbreak' confirmó una estrategia sonora no anunciada: Bill Laswell y Anthon Fier, valientes defensores de un tribalismo jazzístico, Nile Rodgers y su concreción "chic", Peter Gabriel, delicado cantante de amenazante ansiedad, y también Adrian Belew, Phoebe Snow y William S. Burroughs. Poco tiempo después apareció 'United States', grandioso, seductor e impetuoso cuadro de una nación, en un insólito formato: un estuche con cinco discos. Su atrayente aspecto gráfico, el gusto por el acontecimiento inesperado y la sacudida de un mercado musical cada vez más aburrido aparecían como el contorno de un gesto que iba más allá del simple acontecimiento sonoro. La obra se divide en cuatro partes, separadas por temas: el movimiento, la política, el dinero y el amor, diferentes aspectos de la vida americana, tratados con igual ternura y comprensión; la provocación es embarazosa, pero la broma no es ultrajante. En comparación con un libro o una escultura, el estuche asume la multitud de señales a las que la autora hace referencia. Encendidos lectores de agonías neoyorquinas, como Peter Gordon y David Van Tiegham, y seguidores incondicionales de la electrónica, como Ann de Marinis y Roma Baran, la acompañan en este hipotético viaje al "american way of life". Con gran atención se sacan a la luz indicios, lugares comunes y sinsabores de la humanidad violada y desatendida que se agita en las callejuelas de cualquier sitio. La relectura se desarrolla con ironía, sarcasmo, humor y una pizca de tristeza. La historia no se convierte nunca en un pretexto para hacer espectáculo, pero el show es un semillero que despierta la imaginación, del cual Laurie es siempre la impersonal e impertérrita narradora. La aplicación de diabólicas técnicas (vocoder, synclavier, vocal sampler, harmonizer) le permite incidir en su voz con una serie interminable de variaciones, como si una multitud de personajes inalcanzables poblase una escena desierta, una esquizofrénica subdivisión de la personalidad. En el transcurso de la representación se describen idilios, tragedias, alegrías, angustias, turbaciones y presentimientos: fragmentos de la vida americana que, en un furioso proceder, se crean y se destruyen en poco tiempo. Automóviles, estúpidas satisfacciones cotidianas, manipulaciones de cerebros, el poder totalizador de la publicidad, enfrentamientos nucleares y luchas entre inexistentes seres metálicos hacen de fondo al torbellino metropolitano que anima la escena. En un mismo territorio urbano y frenético, veteado de pensamientos turbulentos, se incluyen la vocalidad bañada de etnicidad y de intromisiones "dance" con las que Laurie confunde los inquietantes sonidos sintéticos del Jean-Michel Jarre de 'Zoolook', fechado en 1984. Después aparecen pequeñas variaciones imperceptibles en la construcción de un recorrido que discográficamente ya no ha ofrecido sorpresas. Finalmente, en 1986, aparece la adaptación en álbum de un proyecto originariamente cinematográfico, 'Home of the brave', para marcar el definitivo desinterés por el documento grabado.

Pagina Oficial:   http://www.laurieanderson.com/home.shtml
 


Discografia:

1982- Big Science  
1984- Mister Heartbreak 
1986- Home of the Brave 
1989- Strange Angels  
1994- Bright Red 
1995- The Ugly One with the Jewels and Other Stories 
2001- Life on a String  
2002- Live at Town Hall NYC
2010- Homeland