HISTORIAS DE ROCK
Biografias Y Discografias De Musica Rock

Eddie Cochran

EDDIE COCHRAN





Biografia
Discografia

 

 
Nadie sabrá nunca qué habría sido del rock si aquel 16 de abril, víspera de Pascua, Eddie Cochran hubiera elegido otra calle o qué habría sido de sus canciones si no hubiera decidido salir de su habitación de hotel. Eddie Cochran voló muy rápido hacia aquel paraíso del rock que ya acogía a muchos personajes: Buddy Holly, Ritchie Valens, Big Bopper. Su firme tupé y su mirada algo desafiante, ayudaron mucho a conquistar el corazón de la juventud en la breve primavera de su carrera, la segunda mitad de los años 50, en los que, a pesar de la presencia de importantes músicos como Presley, Perkins o Lewis, Eddie Cochran logró hacerse famoso como autor y como intérprete. Edward Ray Cochran nació en Oklahoma el 3 de octubre de 1938. El pequeño Eddie fue el último de los cinco hijos de Alice y Frank Cochran. Inmediatamente después de su nacimiento, toda la familia se trasladó a Albert Lee, un pueblo en el corazón de Minnesota: una comunidad de veinte mil almas dispersas en un radio de muchas millas. Ahí creció Cochran; no puede decirse que fuera un mundo rico en estímulos para uno de los futuros príncipes del rock; sin embargo, ahí madura artísticamente Eddie, demostrando que el rock no es una expresión exclusivamente urbana, como erróneamente se ha dicho. Eddie fue un buen estudiante, querido por vecinos y amigos; ayudaba a la familia, iba de pesca y de caza por los bosques de los alrededores del pueblo y escuchaba mucho la radio, su único contacto con el mundo exterior, con los encantos de la ciudad, con la música. Así es como empieza a tocar algunos instrumentos: primero la batería, después el clarinete y finalmente la guitarra, de la que se vuelve un verdadero virtuoso. Para estudiar las grandes posibilidades de los instrumentos, escucha todas las emisoras que pueden ser captadas con su radio y especialmente las de melodías country & western. En 1945, a finales de la guerra, la familia se traslada a California, al Bell Gardens District de Los Angeles. La diferencia de vida y de costumbres es notable, y no tuvo que sacudir al joven Cochran. Es sobre todo el choque entre los estilos de vida lo que le impresiona; por un lado las preciosas casas de familias acomodadas con uno, dos e incluso tres coches en el garaje; por otro lado la población compuesta por negros, chícanos y emigrantes de los más diversos lugares del mundo. En 1952, Cochran conoce a un joven músico, el bajista Connie "Guybo" Smith, y los dos deciden formar pareja intentando ahondar en la música. Las cosas no van bien para la pareja, pero Cochran, en solitario, encuentra trabajo en el South Gate Town Hall Auditorium, suficiente para exhibirse y hacerse notar. El caso es que otro joven apellidado Cochran (pero sin ningún parentesco con él) y llamado Hank está allí para conocerlo. Los dos forman The Cochran Brothers, con un repertorio dedicado totalmente a canciones country y hillbilly. Para dar mayor credibilidad a su estilo, los dos se visten de chicos del campo, con grandes pañuelos al cuello y camisas a cuadros de dudoso gusto. Afínales de 1954, The Cochran Brothers logran grabar unos discos para Ekko, una compañía de Los Angeles, que en junio de 1955 produce el primer single titulado 'Two blue singing star', un tributo a Jimmy Rodgers y Hank Williams, salpicado con guitarras llorosas y bordado con los sonidos melancólicos de un violín. En el mismo estilo, siguió 'Your tomorrows never comes'. Los resultados comerciales de aquellos discos fueron verdaderamente escasos, así que Eddie Cochran decidió abandonar el estilo country y respirar el aire del cambio que se vivía en aquellos días. En 1955, Eddie Cochran descubre, gracias a la voz de Elvis Presley, el verdadero rock, tal como lo ha inventado una compañía de Memphis, la Sun de Sam Phillips. Durante un espectáculo en Texas, Cochran escucha a Presley en el Big D. Jamboree de Dallas y queda deslumhrado. De repente comprende lo que significa cantar y tocar material nuevo. La transformación es inmediata y, tras un período de prueba, Cochran graba nuevas canciones como 'Fool's paradise' y 'Tired and sleepy' (junio de 1956), caracterizadas por una base muy insistente de guitarras y una ejecución vocal decididamente atrevida. Naturalmente el estilo aún no está perfectamente definido; al principio hay una cierta tendencia a deslizarse hacia la atmósfera rockabilly, pero todas las canciones realizadas en aquel 1956 aún hoy son dignas de mención, como 'Latch on', 'l'm ready', 'Long tall Sally', y la ya clásica 'Blue suede shoes'. El encuentro con Jarry Capehart, a finales de 1955, abrió nuevas perspectivas para Cochran. El encuentro tuvo lugar en una tienda de discos e instrumentos musicales. Capehart era un autor prometedor que ya había publicado discos con su propio nombre, pero que sobre todo intentaba moverse dentro de la industria musical. De esta manera procuró a Cochran un contrato con American Music, situada en el famoso Sunset Boulevard de Los Angeles. Uno de los primeros compromisos (no muy importante) fue un coro en una canción de Jack Lewis, titulada 'Butterscotch candy and strawberry pie'. Pero algunos meses más tarde, Cochran hace su gran debut con 'Skinny Jim' y 'Half loved'; la primera es una canción de estilo rhythm and blues escrita por Eddie y Capehart, con un texto desgarrador y lleno de melancolía {"Fui a una fiesta y allí encontré a Skinny Jimmi mi chica había ido conmigo, pero después se largó con él"). Precisamente en este momento entra en escena el cine. Así es como recuerda Cochran el acontecimiento: "Estaba haciendo una de mis acostumbradas grabaciones en estudio, me había sentado con la guitarra en la mano para calentar la voz, cuando entró un tipo y me preguntó si quería trabajar en una película en el papel de un cantante. Le respondí 'sí, lo haré'". Así fue como grabó el tema 'Twenty flight rock' para la película 'The girl can't help it' (1956) de la 20th Century Fox. Es una época muy activa para Cochran, que también empieza a ver los frutos de tanto trabajo. La balada 'Sittin' in the balcony', por ejemplo, entra en el Top 10 en pocas semanas. El éxito era debido no sólo a la composición y a su voz, sino también a un especial efecto de reverberación de la guitarra, una Gretsch semi-acústica con un pick-up especial de la Gibson. Desde 1957, Eddie Cochran se convierte en el guitarrista blanco más original de todo Estados Unidos. Su habilidad con la guitarra le impidió convertirse en uno de tantos rivales de Presley y lo ayudó a trazar un original perfil de su personalidad. Su juventud, además, lo lleva a ocuparse, sobre todo en los textos, por los problemas juveniles de las generaciones de estudiantes. A diferencia de otros ídolos de la época, como Ricky Nelson o The Everly Brothers, las canciones de Eddie están llenas de ironía, de tensión erótica. Aún hoy, una obra maestra absoluta de Cochran es 'Summertime blues', uno de los míticos temas de los años cincuenta, que durante un tiempo fue una prueba de fuego para los guitarristas. Toda esta variedad de inspiración le viene de su gran atención por la música negra y por las canciones de grupos como The Coasters y The Midnighters. Su pasión por la música fue total, por lo que Cochran no se dedicó sólo a su actividad en solitario, sino que también colaboró con otros colegas, escribió canciones y se interesó por las novedades en la grabación de sonidos. Su simpatía era inmediata y tuvo estrechas relaciones amistosas con Gene Vincent y Buddy Holly. Por este motivo se comprende su decisión de participar en otras dos películas como 'Untamed youth' (1957) y 'Go johnny go' (1959); no eran películas particularmente brillantes pero le sirvieron para aumentar su experiencia de hombre-espectáculo en el sentido más amplio del término. En 1957, también grabó el álbum 'Singin' to my baby', que contiene un buen número de canciones al viejo estilo, arregladas con violines y melodías empalagosas y alternadas con otras más modernas. El álbum, como admite el propio Capehart, era una estratagema para acelerar los pasos de la carrera. Después de una serie de conciertos en Australia junto a Little Richard y Gene Vincent, 1958 es el año de la consagración definitiva de Cochran, gracias a canciones como 'Summertime blues' y 'C'mon everybody', que conquistan al público juvenil tanto de Gran Bretaña como de Estados Unidos. El año 1959 es un año difícil para Cochran, muy dolorido por la muerte de Buddy Holly, Ritchie Valens y The Big Bopper, desaparecidos en un accidente aéreo, a quienes dedica la canción 'Three stars'. Ese accidente aéreo acaecido el 3 de febrero de 1959 sacudió al mundo del rock: será el famoso "día en el que murió la música", como cantó Don McLean en su éxito de 1979 'American pie'. Por el contrario, el año 1960 vuelve a colocar a Cochran en lo más alto de la popularidad. El 10 de enero se traslada a Gran Bretaña para una larga gira con su amigo Gene Vincent. El gran éxito en Gran Bretaña sería un trampolín también para su relanzamiento en Estados Unidos. Pero la noche del 16 de abril de 1960, tres días antes del regreso a su patria, Cochran y Gene Vincent tienen un accidente de coche: Vincent sale con algunos rasguños, pero sin embargo Cochran muere al día siguiente, el día de Pascua. De esta manera desaparecía físicamente un gran artista, pero no su presencia en el recuerdo de los millones de apasionados cultivadores del rock. En efecto, muchos otros artistas han grabado temas suyos: 'Summertime blues', 'C'mon everybody' y 'Somethin' else' han sido retomadas por artistas como The Who, Rod Stewart, The Sex Pistols. Y precisamente ésta ha sido, y será, la mejor manera de recordar el nombre legendario y desafortunado de Eddie Cochran. El último, y más afectuoso homenaje, está incluido en el álbum 'Blast Off' de The Stray Cats (1989), quienes recuerdan a sus dos máximos héroes en Gene & Eddie.

Pagina Oficial:   http://www.eddiecochran.net
 


Discografia:

1960- Eddie Cochran
1964- My Way