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Doors

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En los años sesenta, California, como medio mundo, vivió una época muy turbulenta. Los mitos de la droga se transformaron en una práctica cotidiana; el sexo se transformó en un vehículo de paz universal y, para que la paz fuese lo más universal posible, se volvió free y promiscuo. En resumen, los jóvenes estadounidenses se rebelaron a su modo ante el mundo de los adultos. Pero sobre todo lo hicieron contra un sistema que les conducía a una guerra que no entendían y a una tierra que no conocían, Vietnam. En este clima de rebelión difusa crecieron Jim Morrison, llamado "King Lizard" (Rey Lagarto), y The Doors, su grupo: un cuarteto que permanece inolvidable entre otras cosas porque mezcló en textos y en música el entusiasmo solar de una generación, sin dejar de lado el aspecto más oscuro y atormentado, quizás el más verdadero. Tanto fue así que Jim Morrison, profeta y poeta, además de espléndido rocker, terminó autodestruyéndose tras haber vivido a cien por hora, bajo la enseña de la rebelión y de la desilusión. James Douglas Morrison nace el 8 de diciembre de 1943 en Melbourne, Florida, en una familia de tradiciones militares (el padre, dado por muerto en las primeras entrevistas de Jim, estaba bien vivo y ejercía como almirante). Tras terminar los estudios superiores, Morrison se traslada a California para estudiar cine en la UCLA (la universidad estatal). El año 1964, un año desordenadísimo en la vida del artista, culmina con un encuentro providencial para la historia del rock. En una playa de Venice, California, Jim se pone a charlar con un ojeroso compañero de estudios, Ray Manzarek, siete años mayor que él.

El joven Morrison le lee el texto de la canción que acaba de escribir, 'Moonlight drive', y, en respuesta, Manzarek le estrecha la mano con entusiasmo y agrega a sus felicitaciones una irónica propuesta de acción: "Formemos una banda de rock and roll, y seremos rápidamente millonarios." A pesar de que no había manejado en su vida una guitarra, ni cogido un micrófono entre sus manos. Jim se consideraba un rocker. Declararía entonces: "Escuchaba dentro de mí las canciones. Es más, en mi cabeza era capaz de reconstruir un concierto completo, incluido el vastísimo público. Las primeras canciones que escribí sólo eran apuntes extraídos de uno de estos shows de fantasía que se desarrollaban en el interior de mi cerebro. Una vez escritas, me vi obligado a cantarlas." Ray Manzarek era el compañero ideal para transformar en realidad los sueños de Morrison: era un buen pianista de educación clásica y tocaba ya por aquel entonces, junto con sus hermanos, en un grupo de rhythm and blues, Rick & The Ravens. Morrison se une a The Ravens en septiembre de 1965; poco tiempo después se integran al grupo el batería John Densmore, nacido el 1 de diciembre de 1945, procedente de los Psychedelic Rangers, y un bajista con el que el tiempo no fue justo, al olvidar su nombre. A finales de octubre obtienen el primer contrato por seis meses. Seis canciones de Jim —entre ellas 'Moonlight drive', 'Summer's almost gone' y 'Break on through'—, grabadas en una cinta de prueba en los World Pacific Studios, entusiasman a Billy James, un empresario de la compañía Columbia. A estas alturas Morrison, Manzarek y Densmore ya se han quedado solos; sus compañeros de equipo, los hermanos de Ray y el bajista misterioso, les habían abandonado precisamente por culpa de Jim, a quien juzgaron sin medias tintas como un "tipo que está mal de la cabeza". Los tres sobrevivientes reclutan a un guitarrista, Robbie Krieger, nacido el 8 de enero de 1946, y el grupo queda constituido: The Ravens se transforman en The Doors. El nombre del conjunto, elegido por Jim, se inspiraba en una estrofa del gran poeta visionario William Blake ("En el mundo hay cosas conocidas y otras ignoradas; en medio se hallan las puertas...") y en el título de un libro de Aldous Huxley, The doors of perception (La puertas de la percepción).

En los primeros meses de 1966, el contrato con Columbia no les había llevado a nada concreto: "No habíamos encontrado a nadie que tuviera la valentía de hacer de productor", declaró Morrison. Pero los cuatro Doors tocan seis días de cada siete en el London Fog, un club de moda en el Sunset Boulevard, y se han transformado ya en un mito local. Ello no se debió exclusivamente a sus méritos musicales, ya que Morrison, bello y tenebroso, había sido elevado al rango de sexsymbol por el público femenino, e incluso los varones no permanecían indiferentes a su salvaje carisma. A finales de 1966 tiene lugar un cambio de local: el grupo se traslada al Whisky a Go-go, donde llama la atención de Arthur Lee, líder del entonces famoso grupo Love. Lee los recomienda a Jack Holzman, presidente de Elektra Records. Tras una prueba, The Doors son contratados y, finalmente, llegan a un estudio de grabación para su primer disco. 'The Doors', éste fue el nombre del álbum, es un exponente del rock-blues, enriquecido por las fuertes personalidades de los componentes del grupo. Morrison destaca sobre el resto de la banda. Con unas dotes vocales que convierten cada canción en una pequeña pieza teatral, logra dar cuerpo y credibilidad a sus poesías imaginativas y visionarias. Los demás, no son sólo el telón de fondo: el órgano repetitivo e hipnótico de Manzarek, la guitarra nerviosamente acariciada por Krieger y la batería sobresaltada de Densmore son el acompañamiento ideal para la voz de Jim. El productor del disco, Paul Rothschild, salió agotado de los estudios debido al difícil carácter de los cuatro músicos, pero extremadamente satisfecho. En su primera etapa, la cúspide artística de The Doors fue y sigue siendo 'The end', que pasó directamente del vinilo al Olimpo de la canción rock. En once minutos intensos y dramáticos, Morrison cuenta, casi en tono de tragedia griega, una historia abrumadora. Atormentado por el freudiano complejo de Edipo, Jim canta sobre el parricidio y el incesto, sin otra finalidad que poner al desnudo su propia alma angustiada. 'The end', que había costado al grupo el despido del Whisky a Go-Go a causa de su tema escabroso, fue el fundamento sobre el que se construyó el mito del cuarteto.

'Light my fire', otra pieza lanzada por The Doors contra el buen sentido común, alcanza el número 1 en las listas de singles pop de los Estados Unidos, en una versión reducida respecto a la del álbum (de seis minutos a dos minutos y medio). Gracias a las numerosas emisiones radiofónicas se convierte muy pronto en el tema más conocido de The Doors. Mientras 'The end' mezcla sexo y muerte de un modo confuso, 'Light my fire', con su breve texto de doble sentido, libera exclusivamente las energías sexuales y constituye el ejemplo, incluso musicalmente, de la vena más vital y enérgica de The Doors. Convertidos en objetos de culto por los adeptos de la cultura underground, Morrison y sus colaboradores publican el segundo álbum, 'Strange days', a finales de 1966. 'Strange days' presenta en la portada una extraña fotografía en la que se unen enanos y artistas de variedades, y repite en sus surcos el estilo del álbum precedente. La larga y apocalíptica 'When the music's over', la pieza más emocionante, casi comparable a 'The end', cierra el álbum volviendo a constatar la predilección de Jim por las aventuras musicales que van mucho más allá del formato de la cancioncilla (tres minutos y se acabó...) y que permiten el máximo de improvisación en los shows en vivo. Las mismas consideraciones, aunque en grado menor, pueden aplicarse a experimentos como 'Horse latitudes': una cacofónica y ruidosa base instrumental sirve de fondo a una poesía de Morrison, que explica detalladamente cómo los caballos fueron abandonados en el mar por los galeones españoles durante las bonanzas ecuatoriales. Al Morrison cantante se agregó otro personaje mucho más ambicioso, el Morrison poeta, que primero atendía a su alma y luego a las convenciones del mundo del rock. Sea como fuere, The Doors entran en las listas de éxitos con dos canciones fáciles: la psicodélica 'People are strange', dedicada a la alienación, y 'Love me two times'. Ambas permanecen largo tiempo en los primeros lugares de las listas de éxitos. Mientras tanto, en los conciertos se ha ido perfilando la otra imagen de Morrison, la del "King Lizard", como gustaba llamarse. Jim se propone convertirse en una especie de Mesías para los adolescentes que acuden en tropel a los conciertos de The Doors. En los primeros tiempos, Jim permanecía casi inmóvil en el escenario, asiéndose al micrófono e irradiando un sentimiento de amenazante debilidad.

Más tarde, en cambio, condescendió a actitudes chabacanas: se contorsiona sobre sí mismo, se mueve a sacudidas, intenta acompañar las palabras de las canciones con movimientos corporales se deja caer sobre los descontrolados fans de la primera fila. Esta propensión de Jim hacia el melodrama provoca una neta división entre el público de The Doors: los más jóvenes se ven transportados al cielo por cada movimiento de Jim, mientras que los antiguos admiradores, los del underground y la cultura alternativa, comienzan a mofarse de su antiguo compañero de camino. Idéntico juicio puede aplicarse a las canciones: los singles son considerados "canciones para chiquillas", cómicamente comerciales; 'The end' y 'When the music's over', en cambio, siguen gustando a todos. Llega así 1968, año inquieto y crucial para las nuevas generaciones, tanto en Estados Unidos como en Europa. Es un año de revueltas en las universidades y de protesta contra la guerra de Vietnam, que a menudo terminan con violentos enfrentamientos entre policía y manifestantes. Esta atmósfera de contestación y de repudio se refleja en el tercer álbum de The Doors, 'Waiting for the sun', que lleva en el interior de la carátula el texto de la famosa 'Celebration of the Lizard King'. Pero se trata sólo del texto, y la única cita del poema se limita a 'Not to touch the heart'. Ninguno de los proyectos de Morrison relacionados con 'Celebration' (hacer de ella un montaje teatral o una película) verá la luz. Pero volvamos a The Doors en tiempos de guerra: 'Waiting for the sun' contiene dos piezas antimilitaristas, 'The unknown soldier' y 'Five to one', que constituyen el primer contacto del cuarteto con canciones de tema político. Se derrochan acusaciones desde el movimiento juvenil, y 'The unknown soldier' se convierte en el centro de la polémica; una vez más se acusa a Morrison de ser comercial y de haber instrumentalizado el compromiso político para vender más. Todo ello sucede mientras The Doors alcanzan nuevamente el número 1 de las listas de éxitos con la no comprometida 'Hello I love you'. No obstante, también 'Hello I love you' suscita polémicas, aunque esta vez no de tipo ideológico sino por su semejanza con 'All day and all of the night', del grupo británico The Kinks, similitud reconocida más tarde por Manzarek, aunque a título meramente casual.

La cuestión del compromiso político de Morrison y The Doors es en realidad mucho más compleja y, sobre todo, muy alejada de los cálculos del mercado. Puede ayudarnos a entenderla mejor el vídeo promocional de 'Unknown soldier', que muestra a Morrison vendado y con la boca sangrante ante un pelotón de ejecución. Antes que de política, antes que de Vietnam, Jim continúa hablando de sí mismo. Antes que la condena de los horrores de la guerra está su personal relación con la muerte, tema reiterativo en sus poesías y sus canciones antes de 1968. En 1968, a pesar del gran éxito cosechado, o aun mejor por las características mismas de dicho éxito, se desatan los litigios y las incomprensiones entre Morrison, Manzarek, Krieger y Densmore. La discusión se centra en el excesivo protagonismo de Jim. Los restantes miembros no tienen intención de hacer el papel de comparsas de lujo, dejándole casi siempre carta blanca. Pero el mismo Morrison se siente confuso sobre su propia popularidad. Comienza a convertirse en un impaciente al ser tratado como una atracción de circo: los periódicos y los fans lo describen siempre usando los mismos clichés, y cada vez más el Morrison hombre desaparece detrás del personaje de "King Lizard", o el de "Rey del rock orgásmico". Jim hubiera preferido que se prestase más atención a la música de The Doors y, más que nada, a sus textos. Para complicar las cosas, la dieta a base de alcohol y tranquilizantes de la que Morrison es esclavo desde hace tiempo comienza a manifestar sus efectos negativos. La mitología del Morrison gran bebedor había sido fomentada en las entrevistas por el propio cantante. "Odio la leche y la Coca-cola", acostumbraba a decir, y "adoro beber, hasta el punto en que aún mantienes el control". Los conciertos incrementaron la fama de Morrison como poeta maldito (o, al decir de otros, de "borracho enloquecido"). Conviene recordar dos fechas para evocarlo en su mejor momento. El 9 de diciembre de 1967, en el New Haven Arena de Connecticut, la policía interrumpió por la fuerza un concierto del cuarteto y detuvo a "King Lizard", que estaba sumido en peligrosos arrebatos. Jim había tenido una disputa violentísima y plagada de insultos obscenos porque la policía lo había importunado antes del concierto: los agentes habían hecho desalojar a una muchacha de su camerino y como Jim se había opuesto violentamente, habían echado mano a las bombas de gases lacrimógenos.

El concierto de Connecticut fue interrumpido cuando sonaban las notas de 'Back door man', y Morrison fue denunciado acto seguido por exhibición indecente e inmoral y por resistencia a la autoridad pública. Las cosas fueron más graves el 2 de marzo de 1969: seis órdenes de arresto cayeron sobre la cabeza del turbulento Morrison, culpable de haber simulado con una mímica eficaz, ante las diez mil personas que acudieron a verle a Miami, las relaciones sexuales, así como de moverse a su gusto por el escenario con los calzoncillos bajos. El ultraje al pudor, justificado con la embriaguez, se convierte en uno de los nuevos caballos de batalla de Morrison en los conciertos. Desde este momento, los organizadores de conciertos evitan como si se tratase de la peste a The Doors, temerosos de las hazañas de "King Lizard". Pero la actividad del grupo no disminuye sólo por problemas de censura o de autocensura de los organizadores. Morrison se ve afectado por una fuerte y creciente depresión que termina por dejarle fuera de combate. Entre tanto, la crisis de The Doors se confirma también con el lanzamiento de un álbum desganado y titulado, por ironías del destino, 'The soft parade' (1969). The Doors son conscientes de que un ciclo ha terminado, y por voluntad de Ray Manzarek, la mente musical del grupo, intentan nuevos caminos. Pero 'The soft parade' fue en definitiva un collage de canciones pop, vagamente jazzísticas, desprovistas de la agudeza y de la energía típica de The Doors. Afortunadamente, el álbum de 1970, 'Morrison hotel', señala una inversión en la ruta y la vuelta a un rhythm and blues muy concreto, y tras muchos años, mereció una crítica favorable. El álbum contiene muchos momentos apasionados, como la bellísima 'Queen of the highway', que narra el encuentro de Morrison con su esposa Pamela. La publicación del incisivo doble álbum en vivo, 'Absolutely live', con una larga versión, por primera vez en disco, de 'The celebration of the Lizard', junto a otros viejos éxitos del grupo no mejora, sin embargo, las relaciones entre Jim y su público, ni contribuye a calmar sus neurosis. Precisamente 'The celebration of the Lizard', representa uno de los puntos más altos de toda la aventura de The Doors; pero Morrison, autor del poema, casi no se da cuenta de ello y, en las entrevistas posteriores, prefiere concentrarse en las imperfecciones de 'Celebration', sobre todo desde un punto de vista poético, antes que musical.

De hecho, fue en ese período cuando Jim pensó en resolver su desagrado por el rock, dedicándose por completo a la poesía. En 1971 se pone a la venta 'L.A. woman', y la crítica, con justicia, vuelve a aplaudir y habla de una segunda juventud de The Doors. 'L.A. woman' nace en una confusa atmósfera de disputa que culmina con el divorcio entre el grupo y el productor Paul Rothschild, quien se había negado a producir el disco porque consideraba muy flojo su contenido. Una impresión equivocada; The Doors, con la ayuda del técnico de sonido Bruce Botnik, hicieron mejor las cosas que en 'Morrison hotel'. Jim era todavía capaz de hablar en su típico lenguaje metafórico, rico y misterioso, y los otros sabían secundarlo tocando como en los comienzos. Los mejores fragmentos son 'The wasp (Texas radio and the big beat)', 'L.A. woman', 'The changeling' y 'Riders on the storm', el más vendido como single gracias a su cautivante melodía. Pero cuando 'Riders on the storm' alcanzó, en agosto de 1971, la decimocuarta posición en las listas de éxitos estadounidenses, Jim Morrison ya estaba muerto. Morrison había hecho pública su decisión de tomarse unas vacaciones alejado de su grupo. En realidad, no se trataba de una verdadera disolución, aun cuando ésta parecía casi inevitable, dado el estado de postración de "King Lizard", incapaz de convivir con su imagen pública. Así, mientras The Doors vuelven a saborear con 'Riders on the storm' el gran éxito de masas, Jim se traslada a París junto a su mujer, Pamela, para dedicarse por completo a la poesía. Mientras los otros tres miembros del grupo se empeñaban en hacerle volver a América, llegó la triste noticia. Jim Morrison había muerto, oficialmente debido a un ataque cardíaco, en la bañera de su habitación parisina. No obstante, los detalles de su muerte permanecen hasta hoy envueltos en el misterio; de hecho, el cadáver de Morrison fue visto sólo por su esposa Pamela (muerta por sobredosis de heroína en 1974) y por un médico anónimo que firmó el certificado de defunción. Nació así la leyenda, que encajaba perfectamente con el mito de "King Lizard", según la cual Morrison no había muerto, sino que habría puesto en escena su propia muerte con el fin de escapar para siempre de la vida pública.

El propio Morrison se habría burlado de la fantasía de sus propios fans, hacia los cuales experimentaba en los últimos tiempos una compleja relación de amor y odio. Sin Jim, los restantes Doors pierden credibilidad; producen dos álbumes, 'Other voices' (1971) y 'Full circle' (1972), en los que se advierte más la falta del gran ausente que la presencia de los tres sobrevivientes. Sin el estímulo, la voz y el genio de Morrison, The Doors no mostraron más que un buen profesionalismo. La disolución del grupo, inevitable, se produce en 1973. Densmore y Krieger deciden seguir juntos, formando la Butts Band y reclutando al cantante británico Jess Roden, que fue sustituido luego por Michael Stull. Los dos discos de la Butts Band, grabados con dos formaciones distintas, salen a la venta en 1974 (el álbum llevaba simplemente el nombre del grupo) y en 1975 ('Hear and now'). En 1977, Krieger se pasa al jazz rock, con el álbum, 'Robbie Krieger and friends', en el que participó John Densmore. Mientras tanto, Manzarek continúa como solista tras haber intentado reformar a The Doors, sustituyendo a Morrison por otro gran nombre, lggy Pop, de The Stooges. Recordemos entre las obras de Manzarek 'The golden scarab' (1975), 'The whole thing started with rock'n'roll' (1975), 'Nite city' (1977) y, en 1983, una pretenciosa relectura de 'Carmina Burana'. A finales de los años setenta e inicios de los ochenta, Ray se revela, sin embargo, como un eficaz hombre-equipo, produciendo uno de los grupos más interesantes del movimiento punk californiano, The X. Los tres Doors sobrevivientes se vuelven a encontrar en 1978 con 'An american prayer'. El disco había tenido una larga gestación, tres años de trabajo para producir una banda sonora adecuada a la voz de Morrison. Jim había grabado en diciembre de 1970 muchas horas de lectura de sus poesías, fragmentos entre los cuales se seleccionaron algunos para preparar la "plegaria americana". El mayor mérito del disco fue el de recordar que Morrison siempre se había considerado un poeta, antes que una estrella del rock, aun cuando estas dos imágenes se habían entremezclado, con predominio de una sobre la otra, en la obra de The Doors. Jim fue sin duda uno de los protagonistas más inquietantes y fascinantes de la leyenda del rock. Entre los diversos álbumes de recopilación de The Doors que ha ido publicando Elektra hay que destacar '13' y el doble 'Weird scenes inside the gold mine', publicados en 1971, 'Best of' (1973), 'Greatest hits' (1980), 'Alive she cried' (1983), con grandes versiones en vivo y en el que destaca 'Gloria', y 'Classics' (1985).

Pagina Oficial:  
http://www.thedoors.com



DISCOGRAFIA


  1967- The Doors

  1967- Strange Days

1968- Waiting for the Sun

  1969- The Soft Parade 

1970- Absolutely Live 

  1970- Morrison Hotel 

  1971- L.A. Woman  



1967- The Doors 


Puntuacion: 10
Estilos: Album Rock, Hard Rock, Proto-Punk, Psychedelic/Garage, Rock & Roll, Contemporary Pop/Rock, AM Pop

Un álbum de debut enorme, y de hecho uno de los mejores en la historia del rock, fusión de rock, blues, música clásica, jazz y poesía. La guitarra araña y los riffs de órgano entretejen melodias hipnóticas, proporcionando un seductor telón de fondo para la voz de Jim Morrison. "Light My Fire" fue el corte que encabezó las listas y estableció al grupo como estrellas, pero la mayor parte del resto del disco es igual de impresionante, incluyendo algunas de sus mejores canciones: "Break on Through", el seductor "The Crystal Ship", el misterioso "End of the Night", "Take It as It Comes", "Soul Kitchen" y "Twentieth Century Fox". El drama edípico de 11 minutos "The End" muestra la parte más audaz del grupo.




 
1.- Break on Through (To the Other Side) 2:30
2.- Soul Kitchen 3:35
3.- The Crystal Ship 2:34
4.- Twentieth Century Fox 2:33
5.- Alabama Song (Whisky Bar) 3:20
6.- Light My Fire 7:08
7.- Back Door Man 3:34
8.- I Looked at You 2:22
9.- End of the Night 2:52
10.- Take It as It Comes 2:17
11.- The End 11:43

John Densmore- Batería
Robby Krieger- Guitarra
Ray Manzarek- Bajo, Teclados
Jim Morrison- Vocal




 




1967- Strange Days

Puntuacion: 7
Estilos: Album Rock, Hard Rock, Psychedelic/Garage, Rock & Roll, Contemporary Pop/Rock, Proto-Punk, AM Pop

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Muchas de las canciones de 'Strange Days' habían sido escritas por la misma época que su primer egistro, y en retrospectiva, uno tiene la sensación de que lo mejor del lote ya se había incluido en su debut. Por esa razón, el segundo trabajo de la banda no es tan impresionante como su debut, aunque en general es una continuación exitosa. Además de la exitosa "Strange Days", destacan el funky "Moonlight Drive", el misterioso "You're Lost Little Girl" y el rítmico "Love Me Two Times".

"My Eyes Have Seen You" y "I Can't See Your Face in My Mind" son los temas mas flojos, pero agradables. "When the Music's Over" muestra al grupo tendiendo en exceso a la ampulosidad.

1.- Strange Days 3:09
2.- You're Lost Little Girl 3:03
3.- Love Me Two Times 3:16
4.- Unhappy Girl 2:00
5.- Horse Latitudes 1:35
6.- Moonlight Drive 3:03
7.- People Are Strange 2:12
8.- My Eyes Have Seen You 2:29
9.- I Can't See Your Face in My Mind 3:26
10.- When the Music's Over 10:59

John Densmore- Batería
Robby Krieger- Guitarra
Doug Lubahn- Bajo
Ray Manzarek- Teclados, Vocal
Jim Morrison- Vocal


 




1969- The Soft Parade

Puntuacion: 6
Estilos: Album Rock, Contemporary Pop/Rock, Hard Rock, Proto-Punk, Psychedelic/Garage, Rock & Roll, AM Pop

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El álbum más flojo de estudio grabado con Jim Morrison en el grupo, en parte porque sus experimentos con metales y cuerdas no encajaron muy bien. Hay mucho relleno, "Do It" y "Runnin 'Blue", una extraña mezcla de bluegrass-soul. Por otro lado, alrededor de la mitad del disco es muy buena, especialmente el gran éxito "Touch Me", los riffs feroces de "Wild Child", "Shaman's Blues".

"Tell All the People" y "Wishful Sinful", ambas escritas por Krieger, son melodias extrañamente melancólicas que se convirtieron en éxitos pequeños, pero no eran tan buenas.

1.- Tell All the People 3:21
2.- Touch Me 3:12
3.- Shaman's Blues 4:48
4.- Do It 3:09
5.- Easy Ride 2:43
6.- Wild Child 2:36
7.- Runnin' Blue 2:27
8.- Wishful Sinful 2:58
9.- The Soft Parade 8:36

Curtis Amy- Saxo
Reinol Andino- Congas
George Bohannon- Trombón
Harvey Brooks- Bajo
Jim Buchanan- Violín
John Densmore- Batería
Robby Krieger- Guitarra, voz
Doug Lubahn- Bajo
Ray Manzarek- teclados, órgano, voz
Jesse McReynolds- Mandolina
Jim Morrison- Voz
Champ Webb- Cuerno


 




1970- Morrison Hotel

Puntuacion: 9
Estilos: Album Rock, Contemporary Pop/Rock, Hard Rock, Proto-Punk, Rock & Roll, Psychedelic/Garage, AM Pop

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The Doors vuelven a rugir con su duro rock en 'Morrison Hotel', un álbum que, a pesar de que no produjo singles de éxito importantes, consiguio el favor de oyentes y criticos. Un sabor cada vez más bluesy empezó a colorear la composición y los arreglos, sobre todo en el himno "Roadhouse Blues". El misticismo estaba todavía presente, "Waiting for the Sun", "Queen of the Highway", "Indian Summer", "Ship of Fools" y "Land Ho!", con un gran alcance narrativo de las letras. "Peace Frog" fue el tema más político y polémico, documentando los disturbios nacional de finales de los 60 en Estados Unidos. "Blue Sunday" y "The Spy", en cambio, son temas lentos que apuntan la dirección que tomaria su siguiente registro 'L.A. Woman'.

1.- Roadhouse Blues 4:04
2.- Waiting for the Sun 4:00
3.- You Make Me Real 2:53
4.- Peace Frog 2:50
5.- Blue Sunday 2:12
6.- Ship of Fools 3:08
7.- Land Ho! 4:10
8.- The Spy 4:17
9.- Queen of the Highway 2:47
10.- Indian Summer 2:35
11.- Maggie M'Gill 4:24

John Densmore- Batería
Robby Krieger- guitarra
Lonnie Mack- bajo
Ray Manzarek- Bajo, teclados, Voz
Jim Morrison- Vocal
Ray Neapolitan- Bajo
G. Puglese- Armónica, Arpa
John Sebastian- Harmonica


 




1971- L.A. Woman

Puntuacion: 9
Estilos: Album Rock, Hard Rock, Psychedelic/Garage, Rock & Roll, Contemporary Pop/Rock, Proto-Punk, AM Pop

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El último álbum con Jim Morrison es con mucho el más orientado al blues. El ardor poético del cantante no ha disminuido, aunque su voz suena cada vez más desgastada en algunos números. 'L.A. Woman', canción de siete minutos, fue un clásico que celebra tanto el glamour como la sordidez de Los Angeles, y el otro corte largo, "Riders on the Storm", es de lo más melódico y ominoso del grupo. La extrema "Love Her Madly" fue un exito, y "The Changeling" y "L'America" ​​son grandes canciones medio olvidadas entre el resto del disco. Un final digno para el cuarteto original.

1.- The Changeling 4:21
2.- Love Her Madly 3:20
3.- Been Down So Long 4:12
4.- Cars Hiss by My Window 4:41
5.- L.A. Woman 7:53
6.- L' America 4:38
7.- Hyacinth House 3:12
8.- Crawling King Snake (J L Hooker) 5:00
9.- The WASP 4:15
10.- Riders on the Storm 7:15
 
Curtis Amy- Saxo
Marc Benno- Guitarra
John Densmore- Batería
Robby Krieger- guitarra
Ray Manzarek- teclados, órgano, piano, voz
Jim Morrison- Voz
Jerry Scheff- Bajo