HISTORIAS DE ROCK
Biografias Y Discografias De Musica Rock

Dolores

DOLORES





Biografia
Discografia



Por su propia boca Pedro Ample, más conocido por su sobrenombre de Pedro Ruy-Blas, cuenta el nacimiento de Dolores. Pedro se encontraba en su casa con una chica una tarde invernal de 1975 cuando aparecieron por allí sus amigos Jean Luc Vallet y Jorge Pardo. El propósito de la inesperada visita era proponerle la formación de un nuevo grupo. Pedro despidió amablemente a su amiga, pidiéndole que se vieran otro día. Esa misma tarde llamaron por teléfono a Álvaro Yébenes, que rápidamente se unió al proyecto. Lo único lamentable de aquel asunto es que la chica no quiso volver a saber nada de Pedro. No se puede tener todo en esta vida.

Ninguno de los citados era un novato en estas lides. Pedro (batería y ocasional cantante del grupo) había pasado por Los Grimm, The Brisks, Frecuencia y Canarios antes de recorrer una carrera como solista melódico que le había conducido al número 1 de ventas en 1970. Jean Luc (teclados) era uno de los más cotizados pianistas de jazz y estudio que había por Madrid en aquel momento. Jorge Pardo (saxo y flauta) también provenía del mundillo del jazz y Álvaro había militado en grupos punteros como Los Continentales, Canarios y Alcatraz. Completaron la formación con dos percusionistas venezolanos afincados en la capital: Álvaro Galbis -El Chévere- y César Berti.

Pero echemos el freno. ¿Cómo puede formarse un grupo llamado Dolores a finales de 1975 si el LP, “Dolores” (Polydor, 1976), se había terminado de grabar tres meses antes? La explicación es que ese long play fue un disco de Pedro Ruy-Blas en el que participó alguno de los músicos anteriormente citados. Seguramente no es muy ortodoxo incluirlo en la discografía de Dolores; sin embargo, su contenido absolutamente distinto a lo que hacía Pedro como solista, el propio título y el hecho de que Pedro se dedique en él a tocar la batería y no a cantar lo convierten de hecho en el primer disco del proyecto Dolores.

Este proyecto consistía en hacer una música instrumental libre, cercana al jazz rock, en el que todos los miembros fuesen compositores. El jazz aparecerá mezclado con elementos autóctonos como el flamenco y con un muy importante componente de percusión africana y latina. Hoy lo llamaríamos simplemente fusión. Si hubiese que buscarle alguna comparación foránea, podríamos remitirnos a Chick Corea o Weather Report, aunque con una visión netamente española del estilo.

El nuevo grupo se afinca en el diminuto pub Number One, donde actúan casi a diario en sesiones que les sirven como ensayos mal pagados. En aquel pub, cuando entraba el piano eléctrico y la batería, apenas quedaba sitio para que se apiñaran quince o veinte espectadores. Pero siempre estaba lleno. De allí van a pasar al mítico Whisky Jazz, un garito del jazz más purista que se caracterizaba por unos camareros con ademanes y aspecto de secundarios de cine negro, que iban ataviados con unos graciosos chalecos de cuadros escoceses. En lugares como aquél o como el Balboa Jazz se va a cimentar la fama de Dolores, un auténtico dream team del joven jazz madrileño. Pero la música de Dolores no era jazz al uso y salas especializadas en conciertos de rock, como la discoteca M&M, también contaron con su presencia.

Graban el LP “La Puerta Abierta” (Polydor, 1977), que aparecerá firmado como Pedro Ruy Blas / Dolores. En él indagan en nuevas sonoridades aplicadas a su particular estilo. Este disco abre el abanico de compositores, apareciendo temas firmados por separado por Pedro, César o Jorge. Tras esta publicación, se patean los colegios mayores madrileños: Shiao-Shing, San Juan Evangelista, Pío XII. También actúan en Barcelona, naturalmente en el sancta santorum de la Sala Zeleste. Ese verano se presentan en el Festival de Jazz de San Sebastián.

A finales de 1977 ocurren una serie de cambios que cambian totalmente la composición del grupo. Jean Luc, El Chévere y Álvaro Yébenes dejan el grupo, entrando Jesús Pardo (piano y teclados), Rubem Dantas (percusión) y Toni Aguilar (bajo) que sustituirán respectivamente a los tres anteriores. En abril y mayo de 1978, con la formación renovada y un colaborador estrella graban “Asa-Nisi-Masa” (Polydor, 1978), único LP que aparecerá firmado simplemente como Dolores. Su primer tema es “¿Por dónde caminas?”, en el que va a colaborar dicha estrella, Paco de Lucía, con quien Jorge, Pedro y Álvaro Yébenes ya habían hecho años antes una gira europea.

Este disco va a suponer la cumbre de la carrera del grupo y, hasta cierto punto, el principio de su final. Por una parte, Pedro Ruy-Blas va a dejar el grupo para retornar a su carrera como cantante, siendo sustituido en la batería por su amigo, José Antonio Galicia (fallecido en 2003), Toni Aguilar va a entrar como bajista de Paco de Lucía y va a ser sustituido por José Pereira. Todo esto ocurre en 1979. Dolores es más famoso que nunca, actúan con asiduidad en festivales de jazz en España y Francia. Tanto cambio no ha mermado su calidad, pero sí su creatividad y empuje. Seguirán hasta 1981, fecha en que Jorge Pardo y Rubem Dantas pasarán también a formar parte del grupo de Paco de Lucía.

JULIAN MOLERO

Pagina Oficial:
http://www.pedroruyblas.com/dolores.html



 


Discografia:

1976- Dolores
1977- La Puerta Abierta
1978- Asa-Nisi-Masa







1978- Dolores

Editado en 1978
Puntuacion: 6
Estilos: Jazz Fusion, Jazz Rock, Experimental

El rumor del mar y la flauta de Jorge Pardo se hermanan para introducir el álbum con “La niña de los Montaya”, firmada al alimón por Hilario Camacho y Pedro Ruy-Blas. Una muestra de nuevo flamenco en que la guitarra española de César Fornés trenza arabescos andaluces alrededor de la voz grave de Pedro Ruy-Blas. Una pieza que no guarda demasiada relación con el resto del LP, pero que fue tema obligado en los conciertos del grupo durante toda su historia y dejó perplejos a los asistentes al Festival de Jazz de San Sebastián, 1977. Ya no vamos a escuchar cantar más a Pedro, pero le vamos a oír susurrar y vocalizar onomatopeyas hasta convertir su voz en un instrumento más.

“La mitad de medio duro” es un tema de flamenco fusión que une las guitarras eléctrica y española hermanando el rock progresivo con los toques genuinamente andaluces. A destacar aquí el uso que Pedro hace de su voz como instrumento solista que no llega a articular una sola palabra. En “La ausencia” la voz de Pedro y los saxos de Jorge nos conducen por oscuros vericuetos de jazz rock con un piano tocado a zarpazos, unas congas marchando a su aire con toda libertad y una guitarra de sutiles toques manieristas. No es de lo mejor de este LP, pero así y todo merece la pena escucharla detenidamente.

Dolores era un proyecto ampliamente abierto en el que todos componían. “El jaleo” es un tema del pianista Tomás San Miguel a tiempo de bulería. Una más que particular bulería trufada de jazz en el piano de su autor y por percusiones latinas. Una buena plasmación de lo que bullía por la cabeza de aquella gente, que desde luego se desmarcaban de casi todo lo que se estaba haciendo en ese momento.

Del guitarrista Andrés Olaegui es “Refejos”. Tal vez el tema más jazzístico del LP con voces oníricas y algo destempladas a cargo de Pedro y el escalofriante saxo soprano de Jorge Pardo, señalando uno de los momentos culminantes de todo el disco. Concluye el disco con un tema compuesto por el otro pianista que participó en la grabación: Luis Fornés. Un tema que comienza con un piano del clasicismo para enlazar con la guitarra española, la voz de Pedro en un timbre agudo y toques de primitivos sintetizadores. Según avanza el tema encontramos pasajes corales y guiños a la música clásica. Una pieza onírica y levemente experimental de gran complejidad temática en la que el grupo se muestra elegante y versátil

El disco fue grabado en mayo y junio de 1975 en los estudios Fonogram, de Madrid con producción del propio Pedro y de Carlos de la Iglesia, que por entonces era batería del grupo de Cecilia y que fallecería en el mismo accidente que la recordada cantante. El disco no saldrá a la venta hasta casi un año después, en abril de 1976. Aparecerá firmado por Pedro Ruy-Blas, pero el plantel de acompañantes quita el hipo. Jorge Pardo (saxo) y Álvaro Yébenes (bajo y contrabajo) que meses después se integrarían en el grupo Dolores. Los pianos corren a cargo del músico de jazz Tomás San Miguel y de Luis Miguel Fornés de Conexión. Las guitarras son para César Fornes, que también perteneció al mismo grupo que su hermano y para Andrés Olaegui, que unos años después formaría Guadalquivir. Pedro cantaría, susurraría y tocaría la batería.

Este disco marco un hito y hoy es una pieza de referencia en la historia de la música española, pero en su momento tuvo una penosa distribución que perjudicó notablemente las aspiraciones de Pedro en el inicio de una trayectoria arriesgada tras haber sido un cotizado cantante melódico.

1.- La niña de los Montoya
2.- La mitad de medio duro
3.- La ausencia
4.- Ceuta
5.- El jaleo
6.- Reflejos
7.- Lavapiés